3

Oh Dios, por tu honor sálvame

¡Oh Dios, por tu honor sálvame,

con tu poder, defiéndeme!

4

¡Oh Dios, escucha mi oración, atiende a mis palabras!

5

Porque unos arrogantes se levantan contra mí, unos violentos me persiguen a muerte, sin tener presente a Dios.

6

¡Mira, oh Dios, protector mío, Señor, que sostienes mi vida!

7

Devuelve el mal a mis difamadores, por tu fidelidad destrúyelos.

8

Te ofreceré de buen grado un sacrificio, Señor, daré gracias a tu Nombre, que es bueno,

9

porque me libraste de mis adversarios, y he visto la derrota de mis enemigos.

Comentarios

54:3 - 54:9

Oh Dios, por tu honor sálvame

Salmo de súplica con un preludio (3s) y tres actos: A. Los enemigos (5). B. Dios (6s). C. El fiel (8s). La petición de ayuda y de defensa se fundamenta en el Nombre y en el poder de Dios (3), y está motivada por la actuación de los enemigos, que son «arrogantes» y «violentos». La arrogancia es patente, puesto que no tienen presente a Dios (5). La violencia los lleva al extremo de perseguir a muerte al suplicante (5b). Conseguirán lo contrario de lo que pretenden: el mal se volverá contra ellos y serán derrotados (7-9), porque Dios, a quien no tienen presente, sostiene la vida del inocente (6). Éste, una vez liberado, ofrecerá gustosa y agradecidamente un sacrificio a Dios, proclamando así su bondad (8s). El reconocimiento del nombre divino, junto con la afirmación de la bondad de Dios, abre este salmo al Nuevo Testamento. Si soñamos con un mundo sin injusticias y descubrimos que Dios es bueno, podemos orar con este salmo.


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