2

Denuncia de la perversidad universal

Piensa el necio: Dios no existe.

Se han corrompido y pervertido,

no hay quien obre bien.

3

Dios se asoma desde el cielo hacia los hijos de los hombres, para ver si hay alguno sensato alguien que busque a Dios.

4

Todos han apostatado a una se han obstinado, no hay uno que obre bien, ni siquiera uno solo.

5

–¿No aprenderán los malhechores que devoran a mi pueblo que devoran el grano de Dios que no han cosechado?

6

¡Véanlos aterrarse sobremanera sin razón para aterrarse! Pues Dios dispersa los huesos del sitiador; tú los derrotas, porque Dios los rechaza.

7

¡Que venga desde Sión la salvación de Israel! Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo, se alegrará Jacob, hará fiesta Israel.

Comentarios

53:2 - 53:7

Denuncia de la perversidad universal

Este salmo, con escasas y ligeras variantes, es una repetición del salmo 14, a cuyo comentario remito. El terror tiene una motivación en Sal 14, 5; allí se dice lapidariamente: «sin razón para aterrarse» (6). La dispersión del sitiador y su derrota son consecuencia del rechazo divino (6); en el Sal 14,6, se habla tan solo de bochorno porque Dios es el refugio de los humildes.


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