2

Señor, te pedí auxilio y me sanaste

Te alabaré, Señor, porque me has librado

y no has dado la victoria a mis enemigos.

3

Señor Dios mío, te pedí ayuda y me sanaste.

4

Señor, me libraste del Abismo, me reanimaste cuando bajaba a la fosa.

5

Canten al Señor, fieles suyos, den gracias a su Nombre santo:

6

Porque su enojo dura un instante, su bondad toda la vida; al atardecer se hospeda el llanto, al amanecer, el júbilo.

7

Yo pensaba despreocupado: ¡No caeré jamás!

8

Con tu favor, Señor, me sostenías más firme que sólidas montañas, pero escondiste tu rostro y quedé desconcertado.

9

A ti, Señor, llamé; a mi dueño supliqué:

10

¿Qué ganas con mi muerte, con que baje a la fosa? ¿Te va a dar gracias el polvo o va a proclamar tu fidelidad?

11

Escucha, Señor, ten piedad, ¡Sé tú, Señor, mi protector!

12

Cambiaste mi luto en danza, me quitaste el sayal y me vestiste de fiesta.

13

Por eso mi corazón te canta sin cesar, Señor Dios mío, te daré gracias siempre.


Scroll to Top