Salmos
Capítulo 112
La felicidad del fiel
¡Aleluya!
A Feliz el hombre que respeta al Señor
y ama con pasión sus mandatos.
G 2Su linaje será numeroso en la tierra, D la estirpe de los justos será bendita.
H 3En su casa habrá riquezas y abundancia, W su generosidad durará por siempre.
Z 4En las tinieblas clarea la Luz para los rectos: H el Compasivo, Clemente y Justo.
T 5El bueno es dadivoso, compasivo y atento, Y y administra rectamente sus asuntos:
K 6porque el justo jamás vacilará, L será eterna su memoria.
M 7No temerá las malas noticias; N con firme corazón confía en el Señor.
S 8Su corazón seguro no temerá, ‘ hasta que vea la derrota de sus adversarios.
P 9Da con largueza a los pobres, S su generosidad dura por siempre, Q alzará la frente con dignidad.
R 10El malvado al verlo se irritará, S rechinará los dientes hasta consumirse. T ¡Los deseos de los malvados se frustrarán!

Comentarios
La felicidad del fiel
Nuevo salmo alfabético de estilo sapiencial. El poeta constata la dicha de quien respeta al Señor (1-6) y describe su conducta confiada y generosa (7-9). El versículo 10 añade un esbozo del rostro de los malvados. El justo se caracteriza, ante todo, por respetar al Señor y amar apasionadamente sus mandatos (1). La bendición de los versículos 2s es consecuencia del respeto y del amor. El justo tiene ante sí un espejo en el que mirarse: la luz (Dios), con tres atributos (4), que encuentran su réplica en las tres cualidades del hombre bueno (5). Pueden llegar malas noticias a los oídos del justo, pueden levantarse los enemigos, pero el justo no vacilará (6) y persistirá en su generosidad. Si así se comporta, su fama será imperecedera (7-9) y su memoria eterna (6b). El rostro del malvado aparece desfigurado por la ira. Pues bien, sus deseos se frustrarán. Pablo cita el versículo 9ab al emprender la colecta a favor de la Iglesia de Jerusalén (cfr. 2 Cor 9,6-9). También nuestra sociedad actual necesita testigos que teman a Dios y sean amantes apasionados de sus mandatos; necesita hombres y mujeres que reflejen los destellos de la Luz, porque son dadivosos, compasivos y atentos. Quien quiera ser testigo de Dios en nuestro tiempo puede orar con este salmo.