2

Dios se manifiesta en Judá

Dios se manifiesta en Judá,

su fama es grande en Israel,

3

su tienda está en Jerusalén, su morada en Sión.

4

Allí quebró los destellos del arco, el escudo, la espada y la guerra.

5

¡Tú eres deslumbrante, magnífico con montones de botín!

6

Fueron despojados los valientes que dormían su sueño, a los guerreros les fallaron sus brazos.

7

Ante tu bramido, Dios de Jacob, se aturdieron el jinete y el caballo.

8

¡Tú eres terrible!, ¿quién se mantendrá ante ti cuando estás enojado?

9

Desde el cielo proclamarás la sentencia; la tierra se asustará y enmudecerá,

10

cuando te levantes, oh Dios, para juzgar, para salvar a los oprimidos del mundo.

11

Sí, triturarás la cólera humana, protegerás a los que sobrevivan a tu cólera.

12

Hagan voto al Señor, su Dios, y cúmplanlos cuantos lo rodean traigan regalos al Terrible,

13

que deja sin aliento a los príncipes y es Terrible para los reyes del mundo.

Comentarios

76:2 - 76:13

Dios se manifiesta en Judá

Canto de Sión, con dos estrofas: la bélica (2-4.5-7: en Jerusalén y en los montes, respectivamente) y la judicial (8-10; 11-13: en el cielo y en la tierra). Como guerrero, Dios «quiebra los destellos del arco» (4a), «brama» (7), es «deslumbrante y magnífico» (5). Los enemigos no pueden con Él (5-7). Desconcertados y aturdidos, quedan paralizados (6s). Sus pertrechos se convierten en botín del Guerrero (5b). La sentencia es proclamada desde el cielo y ha de cumplirse en la tierra. El Dios «terrible» (8.12b.13) salva a los oprimidos del mundo (10b) y tritura, encolerizado, la cólera humana, pero protege a quien sobreviva a la cólera divina (8-13). El vencedor en la batalla juzga. Ap 12 recoge y desarrolla esta imagen bélica. Puede orar con este salmo quien admita que Dios nos sostiene tanto en las luchas como en las conquistas.


Scroll to Top