Proverbios
Capítulo 10
SEGUNDA COLECCIÓN – PROVERBIOS DE SALOMÓN
Un hijo sabio es la alegría de su padre;
un hijo necio, es la pena de su madre.
Tesoros mal ganados no aprovechan, pero la justicia libra de la muerte.
El Señor no deja con hambre al que es bueno, pero rechaza la codicia del malvado.
La mano perezosa empobrece, el brazo trabajador enriquece.
Quien almacena en otoño es prudente, quien duerme en la cosecha es un descarado.
Sobre la cabeza del honrado llueven bendiciones, la boca malvada encubre violencia.
La memoria del honrado es bendita, el nombre del malvado se pudre.
El hombre juicioso acepta órdenes, labios necios acaban en la ruina.
Quien procede sinceramente, camina seguro; el que actúa con disimulo queda descubierto.
Quien cierra los ojos trae sufrimientos, quien reprende abiertamente trae remedio.
La boca del justo es manantial de vida, la boca del malvado encubre violencia.
El odio provoca peleas, el amor disimula las ofensas.
En los labios del prudente hay sabiduría, y un látigo en la espalda del necio.
El sabio atesora saber, la boca del necio atrae la desgracia.
La fortuna del rico es su defensa, la miseria es el terror del pobre.
El salario del honrado es la vida, la ganancia del malvado es el fracaso.
El que acepta la corrección va por camino de vida, el que la rechaza se extravía.
Los labios mentirosos encubren odio, quien difunde calumnias es un insensato.
Donde abundan las palabras no falta el pecado, quien se muerde los labios es discreto.
Plata pura es la boca del honrado; mente perversa no vale nada.
Labios honrados guían a muchos, los necios mueren por falta de juicio.
La bendición divina enriquece, y nada le añade nuestra fatiga.
El necio se divierte haciendo trampas, el hombre prudente con la sabiduría.
Al malvado le sucede lo que teme, al honrado se le da lo que desea.
Pasa el huracán, desaparece el malvado; pero el justo se mantiene para siempre.
Vinagre a los dientes, humo a los ojos: eso es el perezoso para quien le da un encargo.
Respetar al Señor prolonga la vida, los años de los malvados se acortan.
La esperanza de los honrados es alegre, la ilusión de los malvados fracasa.
El camino del Señor es refugio para el hombre recto, y es terror para los malhechores.
El honrado jamás tropezará, el malvado no habitará en la tierra.
De boca honrada brota sabiduría, lengua tramposa será cortada.
Labios honrados saben de benevolencia; la boca del malvado, de engaños.

Comentarios
Segunda colección – Proverbios de Salomón.
Sin coherencia alguna, se reúnen varios dichos que pueden tener como denominador común la vida del justo, del que actúa recta y honestamente, en contraposición con la de quienes actúan de un modo insensato. La sección comienza con un padre o una madre que se dirige a su hijo para enseñarle sabiduría. Es de notar la importancia de las figuras paternas y maternas en las primeras etapas del crecimiento de los hijos; este papel aún se cumple con encomiable esmero en algunos núcleos humanos y es necesario incentivarlo cada día más.
Segunda colección – Proverbios de Salomón.
Se inicia el núcleo y la parte más antigua del libro bajo el título «Proverbios de Salomón». En realidad, los comentaristas ubican esta sección poco después del reinado de Josías (640-609 a.C.). Babilonia ya ha penetrado en territorio judío y, con cada día que pasa, aumenta el nivel de violencia. En medio de la crisis, un grupo de sabios organiza una serie de dichos y refranes, algunos de carácter moral, otros de carácter legislativo, con el objeto de animar a la comunidad y enseñar que los justos, los que creen en el Señor y lo aman de verdad, no sufrirán violencia ni muerte. Es frecuente en esta sección el llamado de la sabiduría a la conversión, a la búsqueda de la justicia y a la vivencia de la pobreza.
Segunda colección – Proverbios de Salomón.
Se inicia el núcleo y la parte más antigua del libro bajo el título «Proverbios de Salomón». En realidad, los comentaristas ubican esta sección poco después del reinado de Josías (640-609 a.C.). Babilonia ya ha penetrado en territorio judío y, con cada día que pasa, aumenta el nivel de violencia. En medio de la crisis, un grupo de sabios organiza una serie de dichos y refranes, algunos de carácter moral, otros de carácter legislativo, con el objeto de animar a la comunidad y enseñar que los justos, los que creen en el Señor y lo aman de verdad, no sufrirán violencia ni muerte. Es frecuente en esta sección el llamado de la sabiduría a la conversión, a la búsqueda de la justicia y a la vivencia de la pobreza.
Segunda colección – Proverbios de Salomón.
Podríamos vincular esta serie de proverbios con el tema de las relaciones éticas y sociales. Dichas relaciones deben fundarse en el amor que «disimula las ofensas» (12) y que luego va adquiriendo una serie de matices o canales de transmisión y difusión, simbolizados en los labios, para expresar que deben percibirse en las relaciones con los semejantes. Los labios, es decir, la boca, el canal de expresión de la interioridad de la persona, deben estar al servicio de la verdad y de la justicia, y esa es una manera de vivir el amor. La charlatanería es la antítesis de unos labios puestos al servicio del bien.
Segunda colección – Proverbios de Salomón.
En definitiva, el gran secreto de la sabiduría es el respeto al Señor, la garantía de una vida sana y prolongada; justo lo contrario de lo que sucede a quienes no lo respetan. En la Biblia, la calidad de vida guarda una relación íntima con el modo de relacionarse con Dios. Las edades exageradas de los Patriarcas y de otros grandes personajes del Antiguo Testamento deben entenderse a partir de la clave que nos ofrece el versículo 27, no en un sentido literal y cuantitativo. Ese respeto debido al Señor permea el resto de las actitudes y comportamientos del individuo, del cual se espera que sea siempre virtuoso.