Ben Sirá
Capítulo 33
Proverbios varios
El que teme al Señor no sufrirá desgracias,
sino que saldrá salvo de la prueba.
El que odia la ley no llega a sabio, será como barco sacudido por la tempestad:
el hombre prudente entiende la Palabra del Señor y su consejo es de fiar como un oráculo.
Ordena tus asuntos antes de realizarlos y arregla la casa antes de habitarla.
Rueda de carro es la mente del necio, aro que gira sus pensamientos.
Amigo antipático es como caballo en celo, que relincha bajo cualquier jinete.
Oposiciones
¿Por qué un día es distinto de otro día,
si todos repiten la luz del sol?
La sabiduría de Dios los distinguió y estableció entre ellos días festivos;
bendijo uno de ellos y lo santificó, a los demás los hizo días ordinarios.
Todos los hombres son piezas de barro, pues de arcilla fue creado el hombre;
pero la sabiduría de Dios los distingue, los hizo habitar la tierra e hizo diferentes sus destinos.
A unos los bendice y exalta, a unos los consagra y acerca a sí; a otros los maldice y humilla y los arroja de sus puestos.
Como está el barro en mano del alfarero, que lo maneja a su voluntad, así está el hombre en manos de su Creador, que le asigna un puesto en su presencia.
Frente al mal está el bien, frente a la vida la muerte, frente al honrado el malvado, frente a la luz las tinieblas.
Contempla las obras de Dios: todas de dos en dos, una corresponde a otra.
El autor
Yo, el último, me mantuve alerta
como quien recoge detrás de los viñadores;
madrugué con la bendición del Señor, y como cosechero llené mi lagar.
Miren que no he trabajado para mí solo, sino para todos los que buscan sabiduría.
Escúchenme, jefes de un pueblo noble; pongan atención los que gobiernan la asamblea.
Testamentos
Ni a hijo ni a mujer, ni a amigo ni a vecino
des poder sobre tu vida mientras vivas;
no entregues lo tuyo a otro,
no sea que te arrepientas y tengas que suplicarle
mientras vivas y respires no te sometas a nadie;
mejor es que tus hijos te supliquen que estar tú dependiendo de ellos.
Sé dueño de todos tus asuntos, y que no caiga mancha en tu reputación.
Cuando se cumpla el número de tus breves días, el día de la muerte, repartirás tu herencia.
El trato con los servidores
Al asno, pasto, látigo y carga; al criado, disciplina y trabajo;
haz trabajar a tu servidor y encontrarás descanso, si alza la cabeza, te traicionará;
con yugo y riendas se doblega el cuello,
hazlo trabajar para que no se rebele,
porque la pereza trae mucha malicia;
al servidor malo cárgalo de cadenas. Pero no te excedas con ningún hombre ni hagas nada injustamente.
Si tienes un solo servidor, trátalo como a ti mismo, pues lo has comprado a precio de sangre; si tienes un solo servidor, considéralo un hermano, no tengas celos de tu propia sangre.
Si lo maltratas, se escapará y lo perderás, ¿por qué camino podrás encontrarlo?
