Ben Sirá
Capítulo 8
Cautela en la relación con los demás
No pongas pleito a un poderoso,
no vayas a parar en sus manos;
no pelees con un hombre rico: pesará tu precio, y estás perdido porque el oro ha perturbado a hombres influyentes y la riqueza ha extraviado a nobles.
No discutas con un charlatán, que es echar leña al fuego;
no trates con el necio, no te vayan a despreciar los nobles.
No avergüences al que se arrepiente del pecado: recuerda que todos somos culpables;
no te burles del anciano, porque nosotros seremos viejos;
no te alegres de la muerte de nadie: recuerda que todos moriremos.
Aprender de los mayores
No rechaces los discursos de los sabios,
estudia con dedicación sus enseñanzas;
porque de ellos aprenderás la instrucción
para entrar al servicio de los príncipes;
no desprecies las historias de los ancianos que ellos escucharon a sus padres; porque de ellos recibirás prudencia, para saber responder cuando haga falta.
Trato con los hombres
No enciendas fuego en las brasas del malvado,
no te vayas a quemar con sus llamas;
no huyas de la presencia del insolente, dejándole que intrigue contra ti;
no prestes a uno más fuerte que tú, y si le has prestado, dalo por perdido;
no des fianza por encima de lo que puedes, y si la has dado, prepárate a pagar;
no pongas pleito a un juez, porque sentenciará a su favor.
Con el imprudente no camines, porque agravarás tus desgracias; él va derecho a lo que quiere, y tú pagarás su locura;
con el que se enoja fácilmente no seas testarudo, no cabalgues con él por el camino; porque no le importa derramar sangre, y cuando nadie pueda auxiliarte, te matará;
con el tonto no tengas confidencias, porque no sabe guardar tu secreto;
ante un extraño no hagas lo que es secreto, porque no sabes lo que puede suceder;
no le abras tu corazón a cualquiera, así no espantarás tu felicidad.
