Ben Sirá
Capítulo 26
La mujer buena
Dichoso el marido de una mujer buena:
se duplicarán los años de su vida.
Mujer hacendosa es la alegría de su marido, y lo hará feliz toda su vida.
Mujer buena es un hermoso regalo que recibe el que respeta al Señor:
sea rico o pobre, estará contento y siempre tendrá cara alegre.
La mujer mala
Tres cosas teme mi corazón
y una cuarta me asusta:
chismes en la ciudad, motín popular,
acusación falsa, las tres son peores que la muerte.
Pero mujer celosa es pena y dolor de corazón. Lengua hiriente es común a los cuatro.
Mujer malvada es yugo que se mueve, el que se la lleva agarra un alacrán.
Mujer borracha es irritante, y no puede ocultar su vergüenza.
Mujer adúltera tiene ojos engreídos, y se la conoce en los párpados.
Vigila bien a la joven atrevida, para que no aproveche la ocasión de fornicar;
cuídate de los ojos desvergonzados, y no te extrañe que te ofendan.
Porque abre la boca como viajero sediento y bebe de cualquier agua que encuentra; se sienta frente a cualquier estaca de tienda y abre la aljaba a cualquier flecha.
La mujer buena
Mujer hermosa alegra a su marido,
mujer prudente lo robustece;
mujer discreta es don del Señor: no se paga un ánimo instruido;
mujer honesta duplica su encanto: no tiene precio la que es dueña de sí misma.
El sol brilla en el cielo del Señor, la mujer bella en su hogar bien arreglado;
lámpara que luce en candelabro sagrado es un rostro hermoso en un cuerpo esbelto;
columnas de oro sobre bases de plata son piernas esbeltas sobre pies firmes.
Exhortación
Hijo mío, conserva sana la flor de tu juventud
y no des tu vigor a extranjeras;
busca un lote fértil en toda la llanura y siembra tu semilla, fiel a la nobleza de tu raza;
así durarán sus frutos y madurarán con la firmeza de tu estirpe.
Mujer que se vende vale un salivazo, la casada es torre de la muerte para los que la gozan;
mujer irreligiosa tocará en suerte al malvado, mujer religiosa, al que teme al Señor;
mujer desvergonzada vive en la deshonra, joven pudorosa es modesta incluso ante el marido;
la mujer impúdica es una perra, mujer pudorosa teme al Señor;
mujer que respeta al marido es tenida por sabia, la que lo desprecia con arrogancia es tenida por irreligiosa.
Mujer chillona y charlatana es corneta que toca para el combate. Si el marido es del mismo carácter vivirá siempre en pie de guerra.
Dos cosas me entristecen y una tercera me da rabia: rico caído en la miseria, inteligente tratado con desprecio, hombre honrado convertido en pecador: el Señor lo entrega a la espada.
Mercader
Difícilmente se libra el mercader de cometer injusticia,
el comerciante no quedará libre de pecado.
