Ben Sirá
Capítulo 5
Contra las falsas seguridades
No confíes en tus riquezas ni digas: Me basto a mí mismo;
no confíes en tus fuerzas para seguir tus caprichos;
no sigas tus antojos y codicias ni camines según tus pasiones.
No digas: Nadie puede contra mí, porque el Señor te pedirá cuentas;
no digas: He pecado, y nada malo me ha sucedido, porque él es un Dios paciente.
No estés tan seguro de su perdón para seguir cometiendo pecado tras pecado.
No pienses: es grande su compasión y perdonará mis muchas culpas; porque tiene compasión pero también se enoja, y su ira recae sobre los malvados.
No tardes en volverte a él dejando pasar los días; porque su furor brota de repente, y el día de la venganza perecerás.
No confíes en riquezas adquiridas injustamente, que no te servirán el día de la desgracia.
Sobre el hablar
No limpies el trigo con cualquier viento
ni camines en cualquier dirección.
Sé firme en tu modo de pensar y sea una tu palabra;
sé rápido para escuchar y date tiempo para responder;
si está en tu poder, responde al prójimo, y si no, cállate la boca.
El hablar trae honra y trae deshonra, la lengua del hombre es su ruina.
No tengas fama de chismoso ni emplees la lengua para murmurar; para el ladrón se hizo la vergüenza, y los duros castigos para el chismoso.
No hagas daño, ni poco ni mucho, no te conviertas de amigo en enemigo.
