Ben Sirá
Capítulo 34
Sueños
La esperanza del necio es vana y engañosa,
los sueños dan alas a los insensatos,
caza sombras o persigue vientos el que se fía de sueños;
las visiones del sueño son como una imagen como un rostro reflejado en el espejo.
¿Qué podrá limpiar la suciedad?, ¿qué podrá comprobar la mentira?,
magia, adivinación y sueños son falsedad: puras fantasías como las de la parturienta.
Si no vienen como aviso del Altísimo, no les hagas caso.
Cuántos se extraviaron con sueños y fiándose de ellos fracasaron.
En cambio, la ley se ha de cumplir sin falta; la sabiduría es la perfección de una boca sincera.
Viajes
Uno que ha viajado sabe muchas cosas,
hombre experimentado sabe lo que dice;
quien no ha pasado pruebas sabe bien poco, el que ha viajado aumenta sus recursos.
He visto mucho en mis viajes y sé más de lo que cuento;
cuántas veces pasé peligros de muerte y me libró mi experiencia.
Temor de Dios
Los que respetan al Señor vivirán,
porque esperan en su salvador;
el que respeta al Señor no se alarmará ni se acobardará, porque él es su esperanza;
dichoso el que respeta al Señor: ¿en quién confía, quién es su apoyo?
El Señor se fija en los que lo aman, es su robusto escudo, su firme apoyo, sombra para el calor, reparo a mediodía, protección del que tropieza, auxilio del que cae,
levanta el ánimo, alumbra los ojos, da salud y vida y bendición.
Culto y justicia
Los sacrificios de cosas adquiridas injustamente son impuros,
ni son aceptados los dones de los malvados;
el Altísimo no acepta las ofrendas de los impíos ni por sus muchos sacrificios les perdona el pecado;
es sacrificar un hijo delante de su padre quitar a los pobres para ofrecer sacrificio.
El pan de la limosna es vida del pobre, el que se lo niega es homicida;
mata a su prójimo quien le quita el sustento, quien no paga el justo sueldo derrama sangre.
Uno construye y otro derriba: ¿qué se gana sino más trabajo?
Uno reza y otro maldice: ¿a quién escuchará el Señor?
Uno se purifica del contacto de un cadáver y lo vuelve a tocar: ¿de qué le sirve el baño?
Lo mismo el que ayuna por sus pecados y luego vuelve a cometerlos, ¿quién escuchará su súplica?, ¿de qué le servirá su mortificación?
