Ben Sirá
Capítulo 9
Trato con las mujeres
No seas celoso de tu propia mujer,
para que no aprenda a maltratarte;
no tengas celos de la mujer que amas, y no te pisoteará;
no te acerques a mujer ajena, y no caerás en sus redes; no intimes con la ramera, y no te cazará en sus lazos;
no trates con la que canta coplas, y no te quemarás con su boca;
no te fijes demasiado en la muchacha soltera, y no te entramparás por su causa;
no te enredes con la ramera, y no le cederás tu fortuna:
sus miradas te enloquecerán y te arruinarás frecuentando su casa.
Cierra tus ojos ante la mujer hermosa y no te fijes en belleza que no es tuya; por las mujeres se han perdido muchos, y su amor quema como fuego;
con mujer casada no comas ni te sientes con ella a beber, no sea que tu corazón se incline hacia ella y lo pagarás con tu vida.
Amigo de mucho tiempo
No abandones al amigo de mucho tiempo, porque al nuevo no lo conoces;
amigo nuevo es vino nuevo: deja que envejezca y lo beberás.
Sobre las relaciones con los demás
No envidies al malvado,
porque no sabes cuánto vivirá;
no te alegres con el insolente que triunfa, piensa que no morirá sin castigo;
aléjate del que puede matar, y no te espantará la muerte; si te acercas, no lo ofendas, porque te quitará la vida; mira que caminas entre lazos, que avanzas por una red.
Responde a tu prójimo de la mejor manera e intima con los sabios;
comparte tus pensamientos con el prudente y tus secretos con los entendidos;
gente honrada comparta tu pan, y sea tu orgullo el temor del Señor.
Gobernantes
Con su destreza controla el artesano,
el gobernante a su pueblo con su elocuencia;
terror de su ciudad es el deslenguado, la lengua irrespetuosa será aborrecida.
