Levítico
Capítulo 11
PUREZA RITUAL Y EXPIACIÓN Acabamos de leer que el oficio de los sacerdotes es distinguir lo puro de lo impuro, lo santo de lo profano. Con el capítulo 11 comienza esta distinción. Por ser tal, es un orden que clasifica y regula. El orden tiene como punto de vista el culto y la aptitud del hombre israelita para participar en el culto de la comunidad; a esta participación se ordenan también los animales, los vestidos y las casas. El orden es sacro, pero no es estático; una serie de normas regula el paso de un estado a otro y exige la vuelta constante al estado de pureza. El culto ordena al hombre y, por él, el mundo. En teoría, querría abarcar toda la vida del hombre; en la práctica, ofrece una selección significativa: alimentos y vajilla correspondientes, partos, enfermedades de la piel y contagios de ajuar y vivienda, vida sexual. Este es el valor global del código de «pureza»; sus detalles son, en gran parte, inaccesibles para nosotros.Ley sobre los animales Animales puros e impuros 1 El Señor habló a Moisés y a Aarón:
–Digan a los israelitas:De los animales terrestres pueden comer
todos los rumiantes de pezuña partida;
se exceptúan sólo los siguientes: el camello, que es rumiante, pero no tiene la pezuña partida: ténganlo por impuro;
el tejón, que es rumiante, pero no tiene la pezuña partida: ténganlo por impuro;
la liebre, que es rumiante, pero no tiene la pezuña partida: ténganla por impura;
el puerco, que tiene la pezuña partida, pero no es rumiante: ténganlo por impuro.
No coman su carne ni toquen su cadáver: son impuros.
De los animales acuáticos, de mar o de río, pueden comer los que tienen escamas y aletas.
Y todo reptil o animal acuático, de mar o de río, que no tenga escamas y aletas, ténganlo por inmundo.
Son inmundos: no coman su carne y tengan por inmundo su cadáver.
Todo animal acuático que no tiene escamas ni aletas, ténganlo por inmundo.
De las aves tengan por inmundas las siguientes, que no son comestibles, porque son inmundas: el águila, el quebrantahuesos y el buitre negro;
el milano y el buitre en todas sus variedades;
el cuervo en todas sus variedades;
el avestruz, el chotacabras y la gaviota; el halcón en todas sus variedades;
el búho, el mergo y el mochuelo;
la corneja, el pelícano y el calamón;
la cigüeña y la garza en todas sus variedades; la abubilla y el murciélago.
Todo insecto que camine con cuatro patas ténganlo por inmundo.
De estos insectos de cuatro patas solo pueden comer los que tienen las patas traseras más largas que las delanteras, para saltar con ellas sobre el suelo.
Pueden comer los siguientes: la langosta en todas sus variedades, el cortapicos en todas sus variedades, el grillo en todas sus variedades, el saltamontes en todas sus variedades.
Los demás insectos de cuatro patas ténganlos por inmundos.
Animales que contaminan(Dt 14,4-20)24 El que toque estos animales quedará impuro,
y el que transporte su cadáver, lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde.
Todo animal que no sea rumiante ni de pezuña partida ténganlo por impuro: el que lo toque, quedará impuro hasta la tarde.
De los animales cuadrúpedos tengan por impuros los que se apoyan en sus plantas para caminar; el que toque su cadáver, quedará impuro hasta la tarde;
el que transporte su cadáver, lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde. Ténganlos por impuros.
De los reptiles tengan por impuros los siguientes: la comadreja, el ratón, el lagarto en todas sus variedades,
el geco, la salamandra, el camaleón, el erizo y el topo.
Estos son los reptiles que tendrán por impuros. El que los toque después de muertos quedará impuro hasta la tarde.
Todo objeto, sea de madera, de paño o de cuero, una bolsa –o todo utensilio– sobre el que caiga un animal de estos después de muerto quedará impuro: lo meterán en agua y quedará impuro hasta la tarde. Después volverá a ser puro.
Toda vasija de barro donde caiga un animal de estos la romperán. Y lo que haya dentro quedará impuro:
la comida preparada con agua quedará impura y la bebida –cualquiera que sea el tipo de recipiente– quedará impura.
Todo objeto sobre el que caiga el cadáver de esos animales quedará impuro: el hornillo y el fogón serán destruidos, porque quedan impuros y por impuros los tendrán.
Sólo se exceptúan las fuentes, los pozos y los estanques, que siguen puros. Pero quien toque un cadáver de estos animales quedará impuro.
Si uno de estos cadáveres cae sobre grano de sembrar, éste queda puro;
pero si el grano ha sido humedecido y cae sobre él uno de estos cadáveres, ténganlo por impuro.
Cuando muere un animal comestible, el que toque su cadáver quedará impuro hasta la tarde,
el que coma su carne, lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde; el que transporte su cadáver, lavará sus vestidos y quedará impuro hasta la tarde.
Todo reptil es inmundo y no se come.
Ningún reptil es comestible, ni los que se arrastran sobre el vientre, ni los que avanzan a cuatro patas, ni los ciempiés: son inmundos.
No se vuelvan ustedes también inmundos con esos reptiles ni se contaminen con ellos, ni se dejen manchar por ellos.
Yo soy el Señor, su Dios, ustedes deben purificarse y ser santos, porque yo soy santo. No se vuelvan impuros con esos reptiles, que se arrastran por el suelo.
Yo soy el Señor que los saqué de Egipto para ser su Dios: Sean santos, porque yo soy santo.
Esta es la ley sobre los animales terrestres, las aves, los animales que se mueven en el agua y sobre todos los reptiles;
la ley que enseña a separar lo impuro de lo puro, los animales comestibles de los no comestibles.

Comentarios
Ley sobre los animales.
Este capítulo puede dividirse en dos partes relacionadas entre sí: 1. Animales puros e impuros (3-23) y 2. Animales que contaminan (24-45). El título general del capítulo y el objeto de estas leyes los podemos tomar tal cual de los versículos 46 y siguientes: «Esta es la ley sobre…». Una vez establecido el sistema sacrificial y consagrados los profesionales del culto, viene el «manual» de alimentos puros e impuros que el sacerdote debe manejar a la perfección, según lo establecido en Lv 10,10, como una de sus funciones.
Los animales se dividen en «puros» e «impuros» y se clasifican en cuatro categorías, cuyo posible criterio de clasificación se basa en los miembros del movimiento, sus patas y, en parte, su régimen alimenticio: 1. Animales terrestres (2-8), 2. Acuáticos (9-12), 3. Volátiles (13-23) y 4. Reptiles (29-31.41-44). Se subraya la advertencia de que los animales impuros no solo no se pueden comer, sino que sus cadáveres contaminan ritualmente, de ahí que, de tanto en tanto, se den las indicaciones para la necesaria purificación (25.27.32.35.40).