Job
Capítulo 25
1
Tercer discurso de Bildad
Bildad de Suj tomó la palabra y dijo:
2
Dios tiene un poder que sobrecoge e impone paz en las alturas;
3
sus tropas son innumerables, ¿sobre quién no brilla su luz?
4
¿Puede el hombre ser justo frente a Dios?, ¿puede ser puro el nacido de mujer?
5
Si ni siquiera la luna es brillante ni a sus ojos son puras las estrellas,
6
¡cuánto menos el hombre, ese gusano, el ser humano, esa lombriz!

Comentarios
Tercera sesión de discursos.
Esta sesión de discursos resulta desordenada y confusa. Elifaz habla y Job responde. El discurso de Bildad, de solo cinco versículos, está seguramente truncado; Sofar permanece en silencio. Es más, parte de lo que Job dice parece más propio de la boca de sus amigos. Los expertos siguen intentando llegar a una conclusión coherente, pero da la impresión de que Job y sus amigos están gritando todos al mismo tiempo, lo cual podría ser, muy bien, el final adecuado de un «diálogo» de sordos acerca del orden cósmico y moral.
Tercer discurso de Bildad.
Bildad comienza su último alegato alabando al Dios creador, quien establece la paz en el cielo. Los versículos siguientes (4-6) vuelven al tema familiar: todos los humanos están corrompidos y llenos de iniquidad (4,17-21; 11,11; 15,14-16). La pretendida inocencia de Job es simplemente imposible. ¿Una persona inocente? No existe semejante cosa. Estas reflexiones sobre la condición humana son las últimas palabras registradas de los amigos de Job.