1

ESCATOLOGÍA DE ISAÍAS II

Juicio

Acérquense, pueblos, a escuchar;

naciones, atiendan;

escuche la tierra y los que la llenan, e

l mundo y cuanto produce;

2

porque el Señor está irritado con todas las naciones, enojado con todos sus ejércitos; los consagra al exterminio, los entrega a la matanza.

3

Sus muertos son arrojados y de los cadáveres se levanta el hedor, los montes chorrean sangre

4

y los valles se resquebrajan, el cielo se enrolla como un pliego y se marchitan sus ejércitos, como se marchita el follaje de la vid, como se marchita la hoja de la higuera.

5

Porque la espada del Señor se embriaga en el cielo: mírenla bajar hacia Edom para ejecutar a un pueblo condenado.

6

La espada del Señor chorrea sangre, está grasienta de sebo, sangre de corderos y machos cabríos, sebo de entrañas de carneros. Porque el Señor hace carnicería en Bosra, gran matanza en Edom;

7

y caen juntos búfalos con toros y novillos. Se empapa la tierra de su sangre, el polvo está grasiento de su sebo;

8

porque es el día de la venganza del Señor, año de desquite para la causa de Sión.

9

Sus arroyos se transforman en brea y el polvo en azufre, su territorio se vuelve brea ardiente,

10

que no se apaga de día ni de noche, y su humareda sube perpetuamente; de edad en edad seguirá desolada, por siglos de siglos nadie la transitará.

11

Se adueñan de ella el pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo la habitan. El Señor le aplica la plomada del caos y el nivel del vacío;

12

y no queda nombre con que llamar a su reino, sus jefes vuelven a la nada.

13

En sus palacios crecen espinos; en sus torreones, cardos y ortigas; se convierte en morada de chacales, en guarida de avestruces;

14

se reúnen hienas y gatos salvajes, el chivo llama a su compañero, allí descansa el búho y encuentra dónde posarse;

15

allí anida la serpiente, pone, incuba y empolla sus huevos; allí se juntan los buitres sin que falten a las hembras compañeros.

16

Estudien el libro del Señor: ni uno solo de ellos falta, porque lo ha mandado la boca del Señor y su aliento los ha reunido.

17

Echa la suerte para ellos y con la cuerda de medir en su mano les reparte el país: lo poseerán para siempre, de edad en edad lo habitarán.

Comentarios

34:1 - 35:10

Escatología de Isaías II.

Estos dos capítulos, que reflejan un trasfondo histórico posterior al tiempo de Isaías, son como una recopilación, en clave escatológica, de los temas de Is 1-33. Primero, se presentan imágenes del día del Señor. Su venganza conlleva la desolación, la pérdida de cosechas, espinas, caos y la adueñación de la tierra vacía por parte de animales salvajes. Como contrapunto, en el capítulo 35, el Señor viene personalmente para revertir esa situación, trayendo la fertilidad de la tierra, la exuberancia de la vegetación del Líbano, del Carmelo y del Sarón, así como la curación de los ciegos, sordos y tullidos (cfr. Lc 7,18-23). La animosidad contra Edom reaparece (5-6), probablemente provocada por la infiltración de este pueblo en el sur de Judá tras la destrucción de Jerusalén (cfr. Is 34,5-9; 63,1). Como en el tiempo de Josué (cfr. Jos 14-21), el Señor reparte la tierra entre los que vuelven del exilio (17).


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