Isaías
Capítulo 15
El luto de Moab
Oráculo contra Moab: La noche que asolaron Ar, sucumbió Moab; la noche que asolaron Quir, sucumbió Moab.
La gente de Dibón sube llorando a las alturas; por Nebo y Madaba lanza alaridos Moab, con las cabezas rapadas y las barbas afeitadas.
En las calles, vestidos de sayal, en plazas y azoteas todos lanzan alaridos, deshechos en llanto.
Se lamentan Jesbón y Elalé, hasta en Yahas se escucha su clamor; por eso a Moab le tiemblan las entrañas, respira jadeando.
Mi corazón se lamenta por Moab: sus fugitivos marchan hacia Soar. Que por la cuesta de Lujit suben llorando, que por la vía de Joronain lanzan gritos desgarradores,
que la fuente de Nimrín se ha secado, marchito está el césped, consumida la hierba, falta el verdor.
Por eso cargan con riquezas y provisiones hacia el torrente de los Sauces.
Que un grito va recorriendo las fronteras de Moab: hasta Eglaín llega su grito, hasta Beer Elim su alarido.
Que la fuente de Dimón está llena de sangre. Reservo nuevas plagas contra Dimón: el león contra el resto de Moab, contra los supervivientes del campo.

Comentarios
El luto de Moab.
Moab era un pueblo hostil a Israel que había tomado las tierras de las tribus de Rubén y Gad al este del Mar Muerto. Durante la guerra siro-ephraimita, el rey de Moab había procurado la ayuda de Judá (cfr. Is 16,1-4). Esta lamentación probablemente se deba a la destrucción de Moab, provocada por la invasión de Teglat-Falasar III en 735-732 a. C.