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Festividades del Señor(Éx 23,14-16; Lv 23)1 Respeta el mes de abril, celebrando la Pascua del Señor, tu Dios, porque una noche del mes de abril el Señor, tu Dios, te sacó de Egipto.

2

 Como víctima pascual, inmolarás al Señor, tu Dios, una res mayor o menor en el lugar que el Señor, tu Dios, elija por morada de su Nombre.

3

 No acompañarás la comida con pan fermentado. Durante siete días comerás panes sin levadura, que son pan de aflicción, porque saliste de Egipto apresuradamente; así recordarás toda tu vida tu salida de Egipto.

4

 Durante siete días no se ha de ver levadura en todo tu territorio. De la carne inmolada, la tarde del primer día, no quedará nada para el día siguiente.

5

No puedes sacrificar la víctima pascual en cualquiera de los poblados que el Señor te dará.

6

 Sólo en el lugar que elija para su morada. Allí, al atardecer, sacrificarás la Pascua, a la caída del sol, hora en que saliste de Egipto.

7

La cocerás y la comerás en el lugar que elija el Señor, y a la mañana siguiente emprenderás el regreso a tu casa.

8

Durante seis días comerás panes sin levadura, y en el séptimo habrá una asamblea en honor del Señor, tu Dios. No harás trabajo alguno.

9

 Contarás siete semanas; a partir del día en que empieces a cosechar, contarás siete semanas,

10

 y celebrarás la fiesta de las Semanas en honor del Señor, tu Dios. La oferta voluntaria que hagas será en proporción a lo que el Señor te haya bendecido.

11

 Celebrarás la fiesta en presencia del Señor, tu Dios, con tus hijos e hijas, esclavos y esclavas, y el levita de tu vecindad, con los emigrantes, huérfanos y viudas que haya entre los tuyos, en el lugar que elija el Señor, tu Dios, como morada de su Nombre.

12

 Recuerda que fuiste esclavo en Egipto; guarda y cumple todos estos preceptos.

13

 La fiesta de las Chozas la celebrarás durante siete días cuando hayas terminado de cosechar tu trigo y de exprimir las uvas.

14

 Celebrarás la fiesta con tus hijos e hijas, esclavos y esclavas, con los levitas, emigrantes, huérfanos y viudas de tu vecindad.

15

 Harás fiesta durante siete días en honor del Señor, tu Dios, en el lugar que el Señor elija. Lo festejarás porque el Señor, tu Dios, ha bendecido tus cosechas y tus tareas.

16

 Tres veces al año irán todos los varones en peregrinación al lugar que el Señor se elija: por la fiesta de los Ázimos, por la fiesta de las Semanas y por la fiesta de las Chozas. Y no se presentarán al Señor con las manos vacías.

17

 Cada uno dará lo que pueda conforme a la bendición que el Señor, tu Dios, te haya otorgado.

18

Los jueces: administración de la justicia18 Nombrarás jueces y magistrados por tribus en las ciudades que el Señor, tu Dios, te dará, para que juzguen al pueblo con justicia.

19

 No violarás el derecho, no serás parcial ni aceptarás sobornos, pues el soborno ciega los ojos de los sabios y falsea la causa del inocente.

20

 Busca sólo la justicia, y así vivirás y tomarás posesión de la tierra que te dará el Señor, tu Dios.

21

 No plantarás postes sagrados ni árboles junto al altar que levantes al Señor, tu Dios;

22

 no erigirás piedras conmemorativas, porque las aborrece el Señor, tu Dios.

Comentarios

16:1 - 16:17

Festividades del Señor.

Inmediatamente después de la ley de consagración de los primogénitos de los animales, encontramos las normas del calendario religioso, cuyo objeto fundamental es la consagración del tiempo.
Así, la «Pascua» (1-8) conmemora la salida de Egipto, la liberación de la esclavitud. En el mismo marco de la Pascua, se estipula la ley de la fiesta de los «Ázimos» (3s.8), que marca el inicio de la cosecha del grano.
La siguiente fiesta es la de las «Semanas». Siete semanas, o cincuenta días, después del inicio de la cosecha (9-12), se celebra una fiesta en el santuario central (11), lo cual implica otra pere-grinación, al igual que la Pascua/Ázimos (cfr. Lv 23,15-21; Nm 28,26-31). Se insiste en que el consumo de las ofrendas se realice «en presencia del Señor» y en el carácter familiar y social que incluye al emigrante, a los huérfanos, a las viudas y a los levitas (11).
La tercera fiesta, que también implica la peregrinación al santuario central, es la de las «Chozas» (13-15), otra antigua práctica campesina que, en sus orígenes, estaba asociada a la cosecha de la uva (cfr. Lv 23,33-36.39-43; Nm 29,12-38).
Para Israel, el tiempo no es simplemente el eterno repetir de meses y estaciones. No se trata de un tiempo cuantitativo («kronos»), sino de un tiempo cualitativo («kairós») que adquiere la calidad de evento salvífico reactualizado en el marco de las celebraciones festivas.

16:18 - 17:13

Los jueces: administración de la justicia.

Los versículos finales del capítulo 16 (18-20) establecen el criterio fundamental para la administración de la justicia por parte de los jueces y oficiales que se suponía que existían en el período tribal. Las tradiciones más antiguas sobre el Éxodo nos hablan de la decisión de Moisés de repartir entre setenta ancianos la responsabilidad de gobernar y juzgar los pleitos del pueblo. Esa misma tradición aparece en el discurso introductorio de 1,15-18 y aquí se vuelve a aludir a ella. La autoridad del pueblo reposa en jueces y oficiales que no pueden actuar según su parecer, sino de acuerdo con un criterio de justicia propio de Dios, que el juez y el magistrado deben repro-ducir en el pueblo.
Recordemos que este texto surge también como una necesidad de poner remedio a la corrupción de los jueces y al descuido y desprecio por la causa de los débiles y empobrecidos (cfr. 1 Sm 8,1-3). Aunque la norma aparece como un programa de futuro: «cuando entres en la tierra…», en realidad, el pueblo ya ha atravesado el período de decadencia de sus instituciones. El texto obedece, por tanto, a una lectura del pasado y al reconocimiento de que dicha decadencia y la injusticia entraron precisamente por la falta de un mayor compromiso con los términos de la alianza, que incluía la rectitud en el juicio (cfr. Éx 23,6-8).


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