1

Sexta: El libro volando  

Levanté de nuevo la vista y vi un libro que volaba.

2

 El ángel me preguntó: –¿Qué ves? Contesté: –Veo un libro que vuela, de diez metros por cinco.

3

 Me explicó: –Es la maldición que se dirige a la superficie de todo el país. Por un lado del libro está escrito: Los ladrones quedan sin castigo, por el otro: Los que juran en falso quedan sin castigo.

4

 Yo la haré venir –oráculo del Señor Todopoderoso– para que entre en casa del ladrón y en casa del que jura falsamente por mi Nombre; se instalará en la casa hasta consumir maderas y piedras.

5

Séptima: El recipiente y la mujer  

El ángel que hablaba conmigo se adelantó y me dijo:

–Levanta la vista y mira lo que aparece.

6

 Pregunté: –¿Qué? Me contestó: –Un recipiente de una medida de harina: así de grande es la culpa en todo el país.

7

 Entonces se levantó la tapa de plomo y apareció una mujer sentada dentro del recipiente.

8

 Me explicó: –Es la maldad. La empujó dentro del recipiente y puso la tapa de plomo.

9

 Levanté la vista y vi dos mujeres, con alas de cigüeña aleteando en el viento, que transportaban el recipiente entre cielo y tierra.

10

 Pregunté al ángel que hablaba conmigo: –¿Adónde se llevan el recipiente?

11

 Me contestó: –A construirle un santuario en territorio de Senaar, y cuando esté terminado, la pondrán sobre un pedestal.

Comentarios

1:7 - 6:15

Ocho visiones.

Tratan del destino de Jerusalén. Todas, excepto la cuarta, presentan el mismo esquema: el vidente obtiene una visión e interroga al ángel del Señor sobre el significado de lo que ve. No hay un orden lógico, pero se puede estructurar así: Dios decide purificar la tierra (1.ª, 2.ª, 6.ª y 8.ª), esta purificación tiene un epicentro: Judá y Jerusalén, primero exterminando de allí el pecado (7.ª) y luego haciendo de Jerusalén lugar para todos los pueblos bajo el único señorío de Dios (3.ª), concretado en el sumo sacerdote (4.ª). Allí Dios se encargará de vigilar a toda la tierra con la ayuda de dos ungidos (5.ª). Las visiones culminan con la coronación simbólica de Zorobabel.

5:1 - 5:4

Sexta: El libro volando.

Esta visión manifiesta los escrúpulos relativos a la pureza necesaria para la reconstrucción de la ciudad y del nuevo templo. Dos tipos de pecados sintetizan a todos los demás: el robo, que podríamos entender como un pecado de índole ético-social, y el perjurio, como atentado contra las sanas relaciones con Dios o como pecado ético-religioso. Ambos pecados deben desaparecer por completo para avanzar con las tareas de reconstrucción.

5:5 - 5:11

Séptima: El recipiente y la mujer.

La preocupación del profeta por una purificación completa se ilustra con esta visión: toda la maldad del país es introducida en una gran olla, que es llevada por los aires por dos mujeres con alas de cigüeña. La mentalidad de la época hacía de Babilonia el origen de todas las maldades; allá debía ser recluida la maldad existente en la tierra santa; allá, en su propio lugar, será venerada como una divinidad más.


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