2 Crónicas
Capítulo 27
Yotán de Judá (739-734)
Cuando subió al trono Yotán tenía veinticinco años y reinó en Jerusalén dieciséis años. Su madre se llamaba Yerusá, hija de Sadoc.
Hizo lo que el Señor aprueba, igual que su padre, Ozías. Pero no iba al templo, y el pueblo seguía corrompiéndose.
Construyó la Puerta Superior del templo hizo muchas obras en la muralla del Ofel.
Construyó ciudades en la sierra de Judá y levantó fortalezas y torres en los bosques.
Luchó contra el rey de los amonitas y lo venció; los amonitas le pagaron aquel año cien pesos de plata, diez mil toneles de trigo y diez mil de cebada; e igual cantidad los dos años siguientes.
Yotán se hizo poderoso porque procedió rectamente ante el Señor, su Dios.
Para más datos sobre Yotán, sus guerras y empresas, véase el libro de los reyes de Israel y Judá.
Subió al trono a la edad de veinticinco años y reinó en Jerusalén dieciséis años.
Cuando murió lo enterraron en la Ciudad de David. Su hijo Acaz le sucedió en el trono.

Comentarios
Los reyes de Judá hasta el exilio.
La última parte de la obra del cronista está dedicada a la historia del reino de Judá, desde Salomón hasta los tiempos del exilio, y elimina casi por completo toda referencia al reino del Norte. Para el cronista, el reino de Judá representará todo Israel. El criterio de valoración de cada rey será su fidelidad a Dios. Como modelos de esa fidelidad, destacan cuatro figuras ideales: Asá, Josafat, Josías y, sobre todo, Ezequías. Junto a los reyes aparecen los profetas, cuyo anuncio se condensa en advertencias e insistentes invitaciones a la fidelidad al Señor. En realidad, el cronista invita a la comunidad postexílica a buscar a Dios, a mantenerse fiel a Aquel que se ha mantenido fiel a su pueblo, a pesar de las dificultades.
Yotán de Judá.
El reinado de Yotán se describe en muy pocos versículos. El texto sigue a 2 Re 15,32-38 aunque el cronista añade algunas noticias nuevas (3b-6).