17 de Diciembre – Feria privilegiada de Adviento
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
JESUCRISTO, “HIJO DEL HOMBRE”
Oración Colecta
Padre de nuestro Señor Jesucristo:
Tu Hijo vino al mundo y se hizo hombre
como uno de nosotros;
un ser humano en medio de otros seres humanos;
sencillo, accesible,
y la medida de lo que debe ser una persona.
Señor, danos la gracia de reconocernos en su espejo:
nosotros, que hemos nacido para ser libres,
para ser generosos y altruistas,
disponibles y comprometidos.
Líbranos de nuestro egoísmo,
de nuestra cobardía
y de nuestras actitudes de conformismo,
para que lleguemos a ser un poco
tal como tú quieres que seamos,
semejantes a tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
La primera lectura asegura a los herederos de la Alianza que se mantendrá la Promesa y que habrá de realizarse en Aquel a quien se le habrá confiado hacer nuevas todas las cosas.
En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les habló así:
“Acérquense y escúchenme, hijos de Jacob;
escuchen a su padre, Israel.
A ti, Judá, te alabarán tus hermanos;
pondrás la mano sobre la cabeza de tus enemigos;
se postrarán ante ti los hijos de tu padre.
Cachorro de león eres, Judá:
has vuelto de matar la presa, hijo mío,
y te has echado a reposar, como un león.
¿Quién se atreverá a provocarte?
No se apartará de Judá el cetro,
ni de sus descendientes, el bastón de mando,
hasta que venga aquel a quien pertenece
y a quien los pueblos le deben obediencia”.
Salmo Responsorial
R. (cf 7) Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Justicia y paz ofrecerán al pueblo
las colinas y los montes.
El rey hará justicia al oprimido
y salvará a los hijos de los pobres.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Que bendigan al Señor eternamente
y tanto como el sol, viva su nombre.
Que sea la bendición del mundo entero
y lo aclamen dichoso las naciones.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Sabiduría del Altísimo,
que dispones todas las cosas con fortaleza y con suavidad,
ven a enseñarnos el camino de la vida.
R. Aleluya.
Evangelio
El evangelista Mateo da cuenta del árbol genealógico del Señor Jesús demostrando que, atravesando generaciones, en él se realiza la Salvación, tal como Dios la prometió porque su Palabra es inmutable.
Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz; Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David.
David engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en Babilonia.
Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
De modo que el total de generaciones, desde Abraham hasta David, es de catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, es de catorce, y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, es de catorce.
Oración de los Fieles
Te rogamos, Señor, aprender a valorar la Historia de Salvación que para nosotros escribiste, en la vida de tu Pueblo, de tu Iglesia, y en la vida de cada uno de nosotros. Por esto te pedimos: R/Reúnenos en una sola nación, congréganos en un pueblo santo.
– Por nuestro hermano pueblo judío, que nos dio a Jesús nuestro Salvador, para que Dios lo bendiga y le dé la paz, roguemos al Señor.
– Por los que han errado el camino, para que no se desalienten ni se den por vencidos, sino que sigan buscando la reconciliación con Dios y con su prójimo, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros, para que continuemos creciendo en humanidad a imagen y semejanza de Cristo, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
Tu Hijo Jesucristo, nuestro Salvador,
se entrega a nosotros
en la simplicidad de un pedazo de pan
y de una copa de vino.
Queremos aprender de él
a entregarnos a los demás con toda sencillez.
No permitas que nos conformemos
con el mal y las desgracias del mundo,
sino desafíanos a ser responsables, junto con Jesús,
de nuestros hermanos y hermanas,
Y a ser, con él, "hombres y mujeres-para-los-otros",
hoy y todos los días de nuestra vida,
Y por los siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Oh Padre amoroso:
Porque hace ya mucho tiempo
Jesús, nuestro Señor y Salvador,
se hizo hombre,
podemos creer todavía hoy
que él es uno de nosotros,
que comparte nuestro destino,
y camina con nosotros sin condiciones
hasta el fin.
Acéptanos, pues, en tu Hijo tal como somos:
aun tropezando, andando a tientas
y caminando a paso lento,
aunque llenos de buena voluntad
y esperando un futuro de justicia y reconciliación,
por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Un tema querido por los Padres de la Iglesia es que Cristo se hizo uno de nosotros como persona humana para hacernos hijos de Dios y para mostrarnos en sí mismo lo que significa ser hijo o hija de Dios. Que ojalá vivamos como tales. Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre todos nosotros y nos acompañe siempre.
