1

 Palabra del Señor que recibió Oseas, hijo de Beerí, durante los reinados de Ozías, Yotán, Acaz y Ezequías en Judá y en tiempo de Jeroboán, hijo de Joás, en Israel.

2

El mal amor  

Comienzan las palabras del Señor a Oseas: Dijo el Señor a Oseas:

–Ve, toma por esposa a una prostituta y ten hijos bastardos, porque el país está prostituido, alejado del Señor.

3

 Fue y tomó a Gomer, hija de Diblaín, que concibió y dio a luz un hijo.

4

 El Señor le dijo: –Llámalo Yezrael, porque muy pronto pediré cuentas de la sangre de Yezrael a la dinastía de Jehú y pondré fin al reino de Israel.

5

 Aquel día romperé el arco de Israel en el valle de Yezrael.

6

 Ella volvió a concebir y dio a luz una hija. El Señor le dijo: –Llámala: No-compadecida, porque ya no me compadeceré de Israel ni lo perdonaré.

7

 Pero de Judá me compadeceré y lo salvaré, porque soy el Señor, su Dios. No lo salvaré con arco, ni espada, ni batallas, ni caballos, ni jinetes.

8

 Cuando Gomer dejó de amamantar a No-compadecida, concibió y dio a luz un hijo.

9

 El Señor le dijo: –Llámalo: No-pueblo-mío, porque ustedes no son mi pueblo y yo no estoy con ustedes.

Comentarios

1:1 - 1:1

Ubicación histórica del profeta y de su ministerio.

Oseas Ben-Beerí ejerció su ministerio profético en el siglo VIII a. C., en el reino del Norte, durante el reinado de Jeroboán II (782-753).

1:2 - 1:9

El mal amor.

Toda la vida del profeta es un mensaje simbólico de Dios, incluso su vida matrimonial, como lo es el celibato en el caso de Jeremías. La figura del matrimonio alude a la alianza de Dios con su pueblo y, en este caso, la infidelidad de Gomer refleja la de Israel con el Señor. Salvo el primero de los hijos, que sí es de Oseas, los otros dos parecen ser fruto del adulterio de su esposa. Sus nombres muestran las consecuencias de la infidelidad de Israel.


Scroll to Top