2 Reyes
Capítulo 15
Azarías (Ozías) de Judá (767-739)
Azarías, hijo de Amasías, subió al trono de Judá el año veintisiete del reinado de Jeroboán de Israel.
Cuando subió al trono tenía dieciséis años, y reinó en Jerusalén cincuenta y dos años. Su madre se llamaba Yecolía, natural de Jerusalén.
Hizo lo que el Señor aprueba, igual que su padre, Amasías.
Pero no desaparecieron los santuarios paganos: allí seguía la gente sacrificando y quemando incienso.
El Señor le envió una enfermedad de la piel hasta su muerte, así que vivió recluido en casa. Su hijo Yotán estaba al frente de palacio y gobernaba la nación.
Para más datos sobre Azarías y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Judá.
Azarías murió, y lo enterraron con sus antepasados en la Ciudad de David. Su hijo Yotán le sucedió en el trono.
Zacarías de Israel (753)
Zacarías, hijo de Jeroboán, subió al trono de Israel en Samaría el año treinta y ocho del reinado de Azarías de Judá. Reinó seis meses.
Hizo lo que el Señor reprueba, como sus antepasados, repitiendo los pecados que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel.
Salún, hijo de Yabés, conspiró contra él y lo mató en Yiblán; lo mató y lo suplantó en el trono.
Para más datos sobre Zacarías, véanse los Anales del Reino de Israel.
Sucedió lo que el Señor había dicho a Jehú: Tus hijos se sentarán en el trono de Israel hasta la cuarta generación.
Salún de Israel (753)
Salún, hijo de Yabés, subió al trono el año treinta y nueve del reinado de Azarías de Judá, y reinó en Samaría un mes.
Menajén, hijo de Gadí, subió de Tirsá, entró en Samaría y mató allí a Salún, hijo de Yabés; lo mató y lo suplantó en el trono.
Para más datos sobre Salún y su conspiración, véanse los Anales del Reino de Israel.
Entonces Menajén castigó a Tifsaj y su territorio, matando a todos sus habitantes, por no haberle abierto las puertas cuando salió de Tirsá; la ocupó y abrió el vientre a todas las mujeres embarazadas.
Menajén de Israel (752-741)
Menajén, hijo de Gadí, subió al trono de Israel el año treinta y nueve del reinado de Azarías de Judá. Reinó en Samaría diez años.
Hizo lo que el Señor reprueba, repitiendo los pecados que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel.
En su tiempo, Pul, rey de Asiria, invadió el país, pero Menajén le entregó mil pesos de plata para que lo apoyase y lo mantuviese en el trono.
Menajén impuso esa contribución a todos los ricos de Israel, a razón de medio kilo de plata cada uno, para el rey de Asiria. Entonces el rey de Asiria se retiró, dando fin a la ocupación del país.
Para más datos sobre Menajén y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Israel.
Menajén murió, y su hijo Pecajías le sucedió en el trono.
Pecajías de Israel (741-740)
Pecajías, hijo de Menajén, subió al trono de Israel el año cincuenta del reinado de Azarías de Judá. Reinó en Samaría dos años.
Hizo lo que el Señor reprueba, repitiendo los pecados que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel.
Su oficial Pécaj, hijo de Romelía, conspiró contra él: con cincuenta galaaditas –con Argob y Arié– lo mató en Samaría, en la torre de palacio. Lo mató y lo suplantó en el trono.
Para más datos sobre Pecajías y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Israel.
Pécaj de Israel (740-731)
Pécaj, hijo de Romelía, subió al trono de Israel en Samaría el año cincuenta y dos del reinado de Azarías de Judá. Reinó diez años.
Hizo lo que el Señor reprueba, repitiendo los pecados que Jeroboán, hijo de Nabat, hizo cometer a Israel.
En su tiempo, Tiglat Piléser, rey de Asiria, fue y se apoderó de Iyón, Abel Bet-Maacá, Yanoj, Cades, Jasor, Galaad, Galilea y toda la región de Neftalí, y llevó a sus habitantes deportados a Asiria.
Oseas, hijo de Elá, tramó una conspiración contra Pécaj, hijo de Romelía; lo mató y lo suplantó en el trono el año veinte del reinado de Yotán, hijo de Azarías.
Para más datos sobre Pécaj y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Israel.
Yotán de Judá (739-734)
Yotán, hijo de Azarías, subió al trono de Judá el año segundo del reinado de Pécaj de Israel, hijo de Romelía.
Cuando subió al trono tenía veinticinco años, y reinó en Jerusalén dieciséis años. Su madre se llamaba Yerusá, hija de Sacod.
Hizo lo que el Señor aprueba, igual que su padre, Azarías.
Pero no desaparecieron los santuarios paganos; allí la gente seguía sacrificando y quemando incienso. Yotán construyó la puerta superior del templo.
Para más datos sobre Yotán y sus empresas, véanse los Anales del Reino de Judá.
Por entonces empezó el Señor a mandar contra Judá a Razín, rey de Damasco, y a Pécaj, hijo de Romelía.
Yotán murió, y lo enterraron con sus antepasados en la Ciudad de David, su antecesor. Su hijo Acaz le sucedió en el trono.

Comentarios
Azarías (Ozías) de Judá.
Tras la respectiva evaluación, positiva, por supuesto, del narrador, continúa la misma crítica que se ha hecho a sus predecesores: «allí seguía la gente sacrificando y quemando incienso» (4), es decir, persistían los santuarios locales. Habrá que esperar a Ezequías y, posteriormente, a su bisnieto Josías para conocer noticias distintas sobre estos cultos locales. De Azarías solo se dice que durante toda su vida estuvo recluido en su casa debido a una afección en la piel que «el Señor le envió» (5), por lo que quien gobernaba en su lugar era su hijo Yotán, su sucesor.
Zacarías de Israel.
En cumplimiento de lo dicho a Jehú por el Señor (2 Re 10,30), el cuarto miembro de su dinastía asciende al poder, pero solo gobierna durante seis meses, pues es asesinado por Salún, quien ahora ocupa el trono.
Salún de Israel.
Poco tiempo va a durar en el trono el usurpador Salún. También él va a ser asesinado por Menajén, en solo un mes. Ni siquiera alcanza a recibir la crítica del narrador; aunque, sabiendo que se trata de un rey del Norte, podemos concluir que hizo o habría hecho «lo que reprueba el Señor».
Menajén de Israel.
Cuenta con un reinado de diez años y tiene que enfrentar las incursiones asirias que amenazan el territorio israelita; si se mantiene en el poder, es porque se somete a pagar un alto tributo al rey asirio, impuesto que se recaba entre los más ricos de Israel. Menajén, al parecer, muere de forma natural (22).
Pecajías de Israel.
Una vez más se repite la escena de un regicidio. Pecajías, hijo y sucesor de Menajén, es asesinado por su propio oficial, Pécaj, quien lo sucede en el trono. Pecajías reinó durante dos años y también «hizo lo que el Señor reprueba» (24).
Pécaj de Israel.
La política internacional empeora y las relaciones con Asiria se vuelven más difíciles. Si el rey asirio Pul había exigido un alto tributo a Menajén (19), ahora las tropas asirias entran decididamente en territorio israelita y deportan a la población. No olvidemos que el método conquistador de los asirios consistía en deportar a los habitantes de los países derrotados y traer colonos de otras provincias con el fin de bloquear cualquier intento de levantamiento (cfr. 17,24). La situación interna de Israel empeora con la conspiración y el posterior asesinato del rey a manos de Oseas, quien ocupará el trono por el resto de la vida que le quede al agónico reino del Norte.
Yotán de Judá.
Regresamos a Judá, donde, después de un largo reinado, muere Azarías, a quien sucede su hijo Yotán, quien, en vida de su padre, ya «estaba al frente del palacio y gobernaba la nación» (5b) debido a la enfermedad del rey (5a). Yotán es alabado por el deuteronomista, aunque con la misma crítica que la de los cultos locales. Se le atribuye la construcción de la puerta superior del Templo (35). En esta época, el reino hermano del norte y el rey de Siria provocan escaramuzas en el territorio de Judá, no tanto para hostigar, sino para presionar al rey a que se alíe con ellos contra Asiria.