Continúan los preparativos para la Pascua. El enfoque principal de este pasaje está en la orden de untar el marco de las puertas con la sangre del animal sacrificado. Además, se insiste en que nadie se mueva de su casa, dado que esa noche pasará el exterminador, quien tendrá como única contraseña para dejar algo intacto la sangre en las casas de los israelitas. El evento de esa noche se repite año tras año en cada familia judía: el niño de la casa pregunta al mayor de todos: ¿Qué significa todo esto? (26). La respuesta es un memorial que revive y actualiza los acontecimientos de la liberación de Egipto.
