18 de Diciembre – Feria privilegiada de Adviento

Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

EMANUEL

Oración Colecta
Señor Dios siempre fiel:
En Jesús nos has dado a uno
de nuestra propia carne y sangre humanas,
un perfecto hombre, pero aun así divino, Hijo tuyo,
por medio del cual quieres restaurar
la justicia y la fidelidad entre nosotros.
Ayúdanos a darte,
por él y en él,
la respuesta propia y adecuada
de amor fiel y servicial
que tú esperas de tu pueblo.
Queremos que seas nuestro Dios por siempre
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 71, 2. 7-8. 12-13. 17

R. (cf 7) Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Al débil librará del poderoso
y ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace grandes cosas.
Que su nombre glorioso sea bendito
y la tierra se llene de su gloria.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Señor neustro, que guiaste a tu pueblo por el desierto
y le diste la ley a Moisés en el Sinaí,
ven a redimirnos con tu poder.
R. Aleluya.

Oración de los Fieles

Te rogamos, Señor, que nos despiertes cada vez que olvidamos que tú eres un Dios-con-nosotros. Y te decimos: R/Queremos ser mejores hermanos, Señor.

– Señor, que aprendamos de ti a ser misericordiosos con los débiles y necesitados, como tú eres bueno y misericordioso con nosotros; te rogamos.
– Señor, ya que tú estás con nosotros, haznos estar al lado de nuestros hermanos y hermanas en sus necesidades materiales y espirituales; te rogamos.
– Danos la integridad y el sentido de justicia que tantas veces se nos escapa y que seguimos olvidando; te rogamos.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
Solamente alguien no manchado por el pecado
podría amarte como te mereces
y hacernos a nosotros, pecadores,
capaces de responder a tu amor
como hijos e hijas tuyos.
Que estas nuestras ofrendas de pan y vino
sean un signo de que aguardamos a tu Hijo con esperanza
y de que estamos dispuestos a seguirle
en su forma leal de obediencia a tu voluntad
y de compromiso por tu justicia y amor.
Acéptanos en Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor, Dios salvador:
Te damos gracias por aceptarnos en tu Hijo Jesucristo.
En él nos configuras con una doble realidad:
somos los salvados por Cristo
y, al mismo tiempo,
somos salvadores de nosotros mismos
y de nuestros hermanos y hermanas.
Haznos plenamente conscientes
de que somos tu pueblo mesiánico.
Ayúdanos a responder a tu iniciativa de amor
con toda nuestra colaboración,
para que un día toda la humanidad te pertenezca
y te honre como Padre de todos
por medio de nuestro Hermano,
Jesucristo el Señor.

Bendición
Hermanos: No tengan miedo; Dios está con ustedes. Vivimos en sus manos, porque nos ha dado a Jesús, nuestro amigo y Salvador. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

Scroll to Top