17 de Diciembre – Feria privilegiada de Adviento

Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

JESUCRISTO, “HIJO DEL HOMBRE”

Oración Colecta
Padre de nuestro Señor Jesucristo:
Tu Hijo vino al mundo y se hizo hombre
como uno de nosotros;
un ser humano en medio de otros seres humanos;
sencillo, accesible,
y la medida de lo que debe ser una persona.
Señor, danos la gracia de reconocernos en su espejo:
nosotros, que hemos nacido para ser libres,
para ser generosos y altruistas,
disponibles y comprometidos.
Líbranos de nuestro egoísmo,
de nuestra cobardía
y de nuestras actitudes de conformismo,
para que lleguemos a ser un poco
tal como tú quieres que seamos,
semejantes a tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 71, 2. 3-4ab. 7-8. 17

R. (cf 7) Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Justicia y paz ofrecerán al pueblo
las colinas y los montes.
El rey hará justicia al oprimido
y salvará a los hijos de los pobres.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Que bendigan al Señor eternamente
y tanto como el sol, viva su nombre.
Que sea la bendición del mundo entero
y lo aclamen dichoso las naciones.
R. Ven, Señor, rey de justicia y de paz.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Sabiduría del Altísimo,
que dispones todas las cosas con fortaleza y con suavidad,
ven a enseñarnos el camino de la vida.
R. Aleluya.

Oración de los Fieles

Te rogamos, Señor, aprender a valorar la Historia de Salvación que para nosotros escribiste, en la vida de tu Pueblo, de tu Iglesia, y en la vida de cada uno de nosotros. Por esto te pedimos: R/Reúnenos en una sola nación, congréganos en un pueblo santo.

– Por nuestro hermano pueblo judío, que nos dio a Jesús nuestro Salvador, para que Dios lo bendiga y le dé la paz, roguemos al Señor.
– Por los que han errado el camino, para que no se desalienten ni se den por vencidos, sino que sigan buscando la reconciliación con Dios y con su prójimo, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros, para que continuemos creciendo en humanidad a imagen y semejanza de Cristo, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios y Padre nuestro:
Tu Hijo Jesucristo, nuestro Salvador,
se entrega a nosotros
en la simplicidad de un pedazo de pan
y de una copa de vino.
Queremos aprender de él
a entregarnos a los demás con toda sencillez.
No permitas que nos conformemos
con el mal y las desgracias del mundo,
sino desafíanos a ser responsables, junto con Jesús,
de nuestros hermanos y hermanas,
Y a ser, con él, "hombres y mujeres-para-los-otros",
hoy y todos los días de nuestra vida,
Y por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Oh Padre amoroso:
Porque hace ya mucho tiempo
Jesús, nuestro Señor y Salvador,
se hizo hombre,
podemos creer todavía hoy
que él es uno de nosotros,
que comparte nuestro destino,
y camina con nosotros sin condiciones
hasta el fin.
Acéptanos, pues, en tu Hijo tal como somos:
aun tropezando, andando a tientas
y caminando a paso lento,
aunque llenos de buena voluntad
y esperando un futuro de justicia y reconciliación,
por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Un tema querido por los Padres de la Iglesia es que Cristo se hizo uno de nosotros como persona humana para hacernos hijos de Dios y para mostrarnos en sí mismo lo que significa ser hijo o hija de Dios. Que ojalá vivamos como tales. Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre todos nosotros y nos acompañe siempre.

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