LOS ÁNGELES CUSTODIOS
Otras Celebraciones para este Día:
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
Como gente que se esfuerza constantemente para crecer hasta alcanzar la madurez de Cristo, estamos ante Dios como niños, confiando más en su ayuda que en nuestro esfuerzo; porque hemos experimentado que nuestras fuerzas no siempre son dignas de confianza. Sabemos que Dios nos protege, nos envía ángeles para guiarnos, especialmente en la persona de Jesucristo, y en los que están más cerca del Señor. Jesús nos guía con su Espíritu para elaborar y desarrollar nuestro proyecto de vida. A nosotros, por nuestra parte, se nos llama también a ser “ángeles”, guías para los otros en el camino hacia a Dios. Ángeles custodios… ¿O prefieren ustedes herraduras, amuletos, horóscopos…?
Oración Colecta
Oh Dios, Padre de bondad y amor:
Al celebrar hoy a los Ángeles Custodios
profesamos nuestra fe profunda
en tu protección siempre presente.
Que nuestro ángel custodio sea en nosotros
la voz que nos prevenga contra el mal que podamos hacer
y nos impulse a ser la buena persona
que cada uno de nosotros
debiera ser, y así permanecer.
Que este mismo ángel nos recuerde
que tú nos conoces y nos amas personalmente
a cada uno de nosotros
en Jesucristo, nuestro Señor,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
Epílogo
–Voy a enviarte un ángel por delante para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado.
Respétalo y obedécelo. No te rebeles, porque lleva mi Nombre y no perdonará tus rebeliones.
Si le obedeces fielmente y haces lo que yo digo: tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios serán mis adversarios.
Mi ángel irá por delante y te llevará a las tierras de los amorreos, heteos, fereceos, cananeos, heveos y jebuseos, y yo acabaré con ellos.
Salmo Responsorial
R. Dios les ha ordenado a sus ángeles que nos cuiden.
Tú, que vivas al amparo del Altísimo
y descansas a la sombra del todopoderoso,
dile al Señor: ""Tú eres mi refugio y fortaleza;
tú eres mi Dios y en ti confío "".
R. Dios les ha ordenado a sus ángeles que nos cuiden.
El te librará de la red del cazador,
y de la peste funesta.
Te cubrirá con sus alas
Y te refugiarás bajo sus plumas.
R. Dios les ha ordenado a sus ángeles que nos cuiden.
No te sucederá desgracia alguna,
ninguna calamidad caerá sobre tu casa,
pues el Señor ha dado a sus ángeles la orden
de protegerte a dondequiera que vayas.
R. Dios les ha ordenado a sus ángeles que nos cuiden.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Que bendigan al Señor todos sus ejércitos,
servidores fieles que cumplen su voluntad.
R. Aleluya.
Evangelio
¿Quién es el más importante?
En aquel tiempo los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron:
—¿Quién es el más grande en el reino de los cielos?
Él llamó a un niño, lo colocó en medio de ellos
y dijo:
—Les aseguro que si no se convierten y se hacen como los niños, no entrarán en el reino de los cielos.
El que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos.
Y el que reciba en mi nombre a uno de estos niños a mí me recibe.
Parábola de la oveja perdida
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños. Pues les digo que sus ángeles en el cielo contemplan continuamente el rostro de mi Padre del cielo.
Oración de los Fieles
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
Con este pan y este vino
queremos expresar con fe
que, por pequeños y débiles que nos sintamos
en este mundo impersonal,
sabemos que, para ti, realmente contamos
y que tú, Creador y Dios todopoderoso,
por mediación de los santos ángeles
cuidas de cada uno de nosotros
con un amor más fuerte que el de cualquier madre.
Porque tú nos aprecias profundamente
en Cristo Jesús, tu Hijo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Oh Dios nuestro, Padre amoroso:
Tu Hijo Jesús dijo de los niños
que sus ángeles ven siempre tu rostro.
Que esta eucaristía también nos fortalezca
en la certeza de que rodeas
y bendices con bondad a los niños
y también a nosotros,
si es que no pensamos
que somos demasiado grandes e importantes para ello,
con tu protección y tierno amor.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
