El libro de Oseas concluye con una llamada a la conversión; Dios está dispuesto a curar la apostasía de su pueblo (5), ofreciendo imágenes tiernas que alientan la esperanza y consolación de un pueblo abrumado por su propio pecado (6-9).
El libro de Oseas concluye con una llamada a la conversión; Dios está dispuesto a curar la apostasía de su pueblo (5), ofreciendo imágenes tiernas que alientan la esperanza y consolación de un pueblo abrumado por su propio pecado (6-9).