Súplica.

Este plan de Dios ya es una realidad en la vida cristiana, que Pablo resume en la fe en el Señor Jesús y en el amor al prójimo. Por tanto, da gracias a Dios y pide por ellos. La oración de petición de Pablo por los efesios –y por todos los que leemos en estas líneas la Palabra de Dios– no podía ser otra que el conocimiento del Misterio de salvación que ya expuso en el pórtico de la carta, el conocimiento de Dios mismo revelado en Jesucristo.

Scroll to Top