VIGESIMOSEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO JUEVES

PESCADORES DE HOMBRES

Otras Celebraciones para este Día:

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Oh Dios Santo, fuente de nuestra felicidad:
Tú confías tu Buena Nueva de Vida
a gente débil y falible.
Cólmanos con la fuerza de tu Santo Espíritu,
para que estemos dispuestos
a proclamar tu mensaje de Salvación
en el lenguaje vivo de nuestro tiempo.
Que Jesús, tu Hijo, obre y actúe con y en nosotros
para que cada uno de nosotros tengamos el valor de decir:
“Aquí me tienes, Señor, envíame como tu mensajero
a compartir con todos los que quieran escuchar
tu alegre noticia de felicidad.”
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Primera Lectura

1 Corintios 3, 18-23

Pablo advierte una vez más contra la excesiva confianza en la sabiduría humana y la arrogancia que conlleva, recordando que la humildad es el mejor camino para vivir según las enseñanzas del Señor y habitar en su Reino.

18

Que nadie se engañe: si uno se considera sabio en las cosas de este mundo, vuélvase loco para llegar a sabio;

19

porque la sabiduría de este mundo es locura para Dios, como está escrito: Él sorprende a los sabios con su misma astucia,

20

y también: El Señor conoce los razonamientos de los sabios y sabe que son vanos.

21

En consecuencia que nadie se gloríe de los hombres. Todo es de ustedes:

22

Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida y la muerte, el presente y el futuro. Todo es de ustedes,

23

ustedes son de Cristo, Cristo es de Dios.

Salmo Responsorial

Salmo 23, 1-2. 3-4ab. 5-6

R. (1) El Señor bendice al hombre justo.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene,
el orbe todo y los que en él habitan,
pues él lo edificó sobre los mares,
él fue quien lo asentó sobre los ríos.
R. El Señor bendice al hombre justo.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor?
¿Quién podrá entrar en su recinto santo?
El de corazón limpio y manos puras
y que no jura en falso.
R. El Señor bendice al hombre justo.
Ese obtendrá la bendición de Dios,
y Dios, su salvador, le hará justicia.
Esta es la clase de hombres que te buscan
y vienen ante ti, Dios de Jacob.
R. El Señor bendice al hombre justo.

Aclamación antes del Evangelio

Mateo 4, 19

R. Aleluya, aleluya.
Síganme, dice el Señor,
y yo los haré pescadores de hombres.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 5, 1-11

Simón Pedro y sus compañeros estaban estupefactos. Un extraño, no un avezado pescador, se atrevía a decirles dónde pescar cantidad de peces, cuando ellos, pescadores de profesión, habían fracasado… Este Hombre era realmente extraordinario. Él los sedujo con su encanto y lo siguieron. Más tarde (después de su Resurrección), ellos remarían mar adentro, es decir, arriesgarían y entregarían su vida por seguirlo y “pescarían hombres” para Cristo y su Evangelio.

1

Llama a sus primeros discípulos 

La gente se agolpaba junto a él para escuchar la Palabra de Dios, mientras él estaba a la orilla del lago de Genesaret.

2

Vio dos barcas junto a la orilla, los pescadores se habían bajado y estaban lavando sus redes.

3

Subiendo a una de las barcas, la de Simón, le pidió que se apartase un poco de la tierra. Se sentó y se puso a enseñar a la multitud desde la barca.

4

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

—Navega lago adentro y echa las redes para pescar.

5

Le replicó Simón:

—Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos sacado nada; pero, ya que lo dices, echaré las redes.

6

Lo hicieron y capturaron tal cantidad de peces que reventaban las redes.

7

Hicieron señas a los socios de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Llegaron y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.

8

Al verlo, Simón Pedro cayó a los pies de Jesús y dijo:

—¡Apártate de mí, Señor, que soy un pecador!

9

Ya que el temor se había apoderado de él y de todos sus compañeros por la cantidad de peces que habían pescado.

10

Lo mismo sucedía a Juan y Santiago, hijos de Zebedeo, que eran socios de Simón. Jesús dijo a Simón:

—No temas, en adelante serás pescador de hombres.

11

Entonces, amarrando las barcas, lo dejaron todo y le siguieron.

Oración de los Fieles

– Señor, atrae a la gente hacia ti abriéndoles sus ojos y corazones a la belleza de tu mensaje, la Buena Nueva de Salvación, roguemos al Señor.
– Señor, atrae a la gente hacia ti por tu personalidad inspiradora y rebosante de amor, roguemos al Señor.
– Señor, que la Iglesia, con todas sus comunidades, atraigan a la gente hacia ti por medio del servicio generoso y desinteresado, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, Padre nuestro:
En estos signos de pan y vino
celebramos el acontecimiento central
que resume nuestra fe
y da sentido a lo que somos y hacemos:
La muerte y Resurrección de tu Hijo Jesucristo.
Purifica nuestros labios y corazones
con su Cuerpo y con su Sangre
y envíanos a proclamar con nuestras vidas
que Jesús es nuestro Señor, vivo y resucitado,
y que tú eres nuestro Padre
ahora y por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión.
Señor Dios nuestro:
En tu amor nos has convocado a cada uno de nosotros
para una misión en la vida
y para un puesto en tu Plan de Salvación
que nadie puede cumplir por nosotros;
tú has escogido a tu Iglesia, es decir a nosotros,
para ser signos irremplazables y testigos
de la muerte y Resurrección de tu Hijo.
Haznos a todos y a cada uno de nosotros
capaces de llevar fielmente a cabo nuestra misión.
Y envíanos “mar adentro”, a pescar hombres,
por la fuerza del Cuerpo y la Sangre
de nuestro único Salvador,
Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: El Señor nos envía y nos encomienda su Palabra y su Eucaristía. Vayamos ahora. Proclamemos su Palabra y seamos su Cuerpo visible en el mundo. Que el Señor nos bendiga y que seamos una bendición para todos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

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