VIGESIMONOVENA SEMANA DEL TIEMPO OREDINARIO VIERNES

LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
El mundo de hoy tiene hambre
de justicia, de verdad y de valores espirituales
muchas veces “envasados” en formatos
que nos impiden reconocerlos…
Abre nuestros ojos,
y danos tu espíritu de sabiduría y discernimiento.
para distinguir el grito silencioso o estridente
de tantos y tantas hermanos nuestros
que se paran frente a los grandes dramas del mundo
de manera evangélica sin proponérselo.
Ayúdanos a descubrir entre ellos
los caminos de comunión
para que podamos ir todos juntos hacia ti,
por Jesucristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Efesios 4, 1-6

La Carta a los Efesios insiste en la unidad. Todo en nuestra fe es una llamada a la unidad en Cristo, ya que tenemos un bautismo, una Iglesia, un Espíritu, y un Padre de todos.

1

Unidad del cuerpo

Yo, el prisionero por el Señor, los exhorto a vivir de acuerdo con la vocación que han recibido.

2

Sean humildes y amables, tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor,

3

esfuércense por mantener la unidad del espíritu con el vínculo de la paz.

4

Uno es el cuerpo, uno el Espíritu, como una es la esperanza a que han sido llamados,

5

un sólo Señor, una sola fe, un sólo bautismo,

6

uno es Dios, Padre de todos, que está sobre todos, entre todos, en todos.

Salmo Responsorial

Salmo 23, 1-2. 3-4ab. 5-6

R. (cf. 6) Haz, Señor, que te busquemos.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene,
el orbe todo y los que en él habitan,
pues él lo edificó sobre los mares,
él fue quien lo asentó sobre los rios. R.
R. Haz, Señor, que te busquemos.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor?
¿Quién podrá estar en su recinto santo?
El de corazón limpio y manos puras
y que no jura en falso. R.
R. Haz, Señor, que te busquemos.
Ese obtendrá la bendición de Dios,
y Dios, su salvador, le hará justicia.
Esta es la clase de hombres que te buscan
y vienen ante ti, Dios de Jacob. R.
R. Haz, Señor, que te busquemos.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr Mateo 11, 25

R. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del Reino
a la gente sencilla.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 12, 54-59

En su introducción, la Constitución del Vaticano II sobre la Iglesia en el Mundo de Hoy dice: “Es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura, y sobre la mutua relación de ambas.” Por “signos de los tiempos” queremos significar corrientes de pensamiento y actitudes ante los acontecimientos, aspiraciones, problemas, movimientos de la humanidad, y semejantes. Pensemos en los ecologistas, las feministas, los antirracistas, los grupos anticonsumo, los pacifistas… ¿Seremos capaces de identificar también en estos signos valores evangélicos?

54

Las señales del tiempo 

A la multitud le dijo:

—Cuando ven levantarse una nube en oriente, enseguida dicen que lloverá, y así sucede.

55

Cuando sopla el viento sur, dicen que hará calor, y así sucede.

56

¡Hipócritas! Saben interpretar el aspecto de la tierra y el cielo, ¿cómo pues no saben interpretar el momento presente?

57

Llegar a acuerdos 

¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo?

58

Cuando acudas con tu rival al juez, procura lograr un arreglo con él mientras vas de camino; no sea que te arrastre hasta el juez, el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel.

59

Te digo que no saldrás de allí hasta haber pagado el último centavo.

Oración de los Fieles

– Señor, que la Iglesia de hoy sepa proclamar el Evangelio a la gente de hoy en un lenguaje de hoy, te rogamos.
– Señor, que los ministros consagrados de la Iglesia conozcan bien y se familiaricen con las necesidades y aspiraciones del mundo y de la gente de hoy, te rogamos.
– Señor, haznos capaces de transformar un mundo de injusticia en un mundo de integridad, un mundo frío e indiferente en un mundo cálido de amor y misericordia, te rogamos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Estos dones de pan y vino que te ofrecemos
hablan de vida y de atención,
de crecimiento y de participación.
Que hablen también a nuestros corazones
del amor oblativo de Jesús, tu Hijo,
para que nosotros también
nos entreguemos generosamente
al crecimiento de su Reino.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Tú nos has llamado de nuevo
por medio del Cuerpo eucarístico
de tu Hijo Jesús
para hacer el Cuerpo místico de la Iglesia
cada vez más el signo vivo de tu presencia
y de tu acción en este mundo.
Haznos también receptivos
de todo lo bueno que hay en este mundo.
Ayúdanos a dialogar con nuestro tiempo
y con la gente de hoy,
para que este nuestro mundo sea tuyo
y tú seas nuestro Dios y Señor
por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: Si queremos ser gente que vive en nuestro tiempo, tenemos que estar con los ojos abiertos a todo lo que sucede en el mundo a nuestro alrededor. Nadie es una isla. Nadie debiera vivir en un mundo aparte. Esta actitud nos abrirá los ojos también para comprender mejor nuestra fe. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.

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