TRIGESIMO PRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MIÉRCOLES

CONOCE TU SERIO COMPROMISO

Otras Celebraciones para este Día:

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Oh Dios, Padre nuestro:
Hemos aceptado tu invitación
a seguir a tu Hijo Jesús como discípulos suyos.
No sabemos lo que el futuro nos deparará;
sin embargo, estamos dispuestos a vivir con alegría y esperanza
sin temor ni desaliento.
Danos la fuerza de tu Espíritu
para tomar en serio nuestra fe
y aceptar, con todas sus consecuencias,
nuestra misión en la vida,
porque estamos seguros
de que Jesús nos llevará a ti,
Dios nuestro amoroso, por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Filipenses 2, 12-18

La tarea del discípulo es doble, dice San Pablo: Permitir que Dios haga su trabajo en ti, y dar testimonio de ello al mundo. Si sus discípulos son capaces de hacer eso, el trabajo y misión de Pablo entre ellos no habrá sido en vano.

12

Por tanto, queridos míos, sean obedientes como siempre: no sólo en presencia mía, sino más aún en mi ausencia, trabajando con temor y temblor en su salvación.

13

Porque es Dios quien, según su designio, produce en ustedes los buenos deseos y quién les ayuda a llevarlos a cabo.

14

Hagan todo sin protestar ni discutir:

15

así serán íntegros e intachables, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación perversa y depravada, ante la cual brillan como estrellas en el mundo,

16

mostrando el mensaje de la vida. Ésa será mi gloria el día de Cristo: la prueba de que no he corrido ni me he fatigado en vano.

17

Y si ahora debo derramar mi sangre como libación sobre el sacrificio y la ofrenda sagrada, que es la fe de ustedes, me alegro y comparto su alegría;

18

también ustedes, alégrense y celébrenlo conmigo.

Salmo Responsorial

Salmo 26, 1. 4. 13-14

R. (1a) El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar? R.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
Lo único que pido, lo único que busco
es vivir en la casa del Señor toda mi vida,
para disfrutar las bondades del Señor,
y estar continuamente en su presencia. R.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
La bondad del Señor espero ver
en esta misma vida.
Armate de valor y fortaleza
y en el Señor confía. R.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.

Aclamación antes del Evangelio

1 Pedro 4, 14

R. Aleluya, aleluya.
Dichosos ustedes, si los injurian por ser cristianos,
porque el Espíritu de Dios descansa en ustedes.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 14, 25-33

Jesús subraya que sus discípulos deben seguirlo consistente y radicalmente. Deben saber lo que están haciendo. No han de detenerse a mitad de camino, sino que tienen que mirar y marchar hacia adelante. Tienen que tomar el cristianismo en serio.

25

Presupuestos para ser discípulo 

Le seguía una gran multitud. Él se volvió y les dijo:

26

—Si alguien viene a mí y no me ama más que a su padre y su madre, a su mujer y sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.

27

Quien no carga con su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo.

28

Si uno de ustedes pretende construir una torre, ¿no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?

29

No suceda que, habiendo echado los cimientos y no pudiendo completarla, todos los que miren se pongan a burlarse de él

30

diciendo: éste empezó a construir y no puede concluir.

31

Si un rey va a enfrentarse en batalla contra otro, ¿no se sienta primero a deliberar si podrá resistir con diez mil al que viene a atacarlo con veinte mil?

32

Si no puede, cuando el otro todavía está lejos, le envía una delegación a pedir la paz.

33

Lo mismo cualquiera de ustedes: quien no renuncie a sus bienes no puede ser mi discípulo.

Oración de los Fieles

– Por todos los que están buscando a Dios con corazón sincero. Para que puedan encontrarlo y que se comporten con generosidad, como Dios mismo quiere que se comporten, roguemos al Señor.
– Por los que el Señor ha llamado para ministerios especiales de servicio en la Iglesia y en la comunidad. Para que no pongan límites a su generosidad ni a su capacidad de entrega, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros. Para que seamos fieles discípulos de Jesús, Señor nuestro, y resueltamente lo sigamos con gozo, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
En estos dones de pan y vino
nos unimos a tu Hijo
que se entrega por nosotros.
Deseamos vivamente aprender de él
a sentirnos totalmente libres
para entregarnos en servicio generoso
a ti y a tu pueblo
y para buscar sinceramente tu voluntad
en todo lo que hacemos.
Que sepamos seguir a tu Hijo Jesús
en sus tribulaciones y en su gloria
ahora y por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
En esta eucaristía nos ha iluminado
con la Palabra y la sabiduría de tu Hijo
y has dado tu conformidad
para que él nos ofreciera su Pan de fortaleza
que nos ayuda a seguirlo sin vacilación.
Cólmanos con la sabiduría y la fuerza de tu Espíritu
para que podamos caminar con Jesús
a través del desierto del sufrimiento y de la cruz,
para llevar vida y alegría
a nuestros hermanos necesitados,
y para darte gloria y alabanza a ti,
Dios y Padre nuestro, por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: No nos gustan las cruces, el sufrimiento. Pero queremos a Jesús y él nos quiere y nos dice: “Si me quieres, sígueme, incluso cuando el camino sea escabroso, y cuando nuestra integridad y coherencia como cristianos exija sacrificios. Para que sepamos ser siempre fieles a Jesús, imploremos que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.

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