TRIGESIMO PRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MIÉRCOLES
CONOCE TU SERIO COMPROMISO
Otras Celebraciones para este Día:
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Oh Dios, Padre nuestro:
Hemos aceptado tu invitación
a seguir a tu Hijo Jesús como discípulos suyos.
No sabemos lo que el futuro nos deparará;
sin embargo, estamos dispuestos a vivir con alegría y esperanza
sin temor ni desaliento.
Danos la fuerza de tu Espíritu
para tomar en serio nuestra fe
y aceptar, con todas sus consecuencias,
nuestra misión en la vida,
porque estamos seguros
de que Jesús nos llevará a ti,
Dios nuestro amoroso, por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
La tarea del discípulo es doble, dice San Pablo: Permitir que Dios haga su trabajo en ti, y dar testimonio de ello al mundo. Si sus discípulos son capaces de hacer eso, el trabajo y misión de Pablo entre ellos no habrá sido en vano.
Por tanto, queridos míos, sean obedientes como siempre: no sólo en presencia mía, sino más aún en mi ausencia, trabajando con temor y temblor en su salvación.
Porque es Dios quien, según su designio, produce en ustedes los buenos deseos y quién les ayuda a llevarlos a cabo.
Hagan todo sin protestar ni discutir:
así serán íntegros e intachables, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación perversa y depravada, ante la cual brillan como estrellas en el mundo,
mostrando el mensaje de la vida. Ésa será mi gloria el día de Cristo: la prueba de que no he corrido ni me he fatigado en vano.
Y si ahora debo derramar mi sangre como libación sobre el sacrificio y la ofrenda sagrada, que es la fe de ustedes, me alegro y comparto su alegría;
también ustedes, alégrense y celébrenlo conmigo.
Salmo Responsorial
R. (1a) El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar? R.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
Lo único que pido, lo único que busco
es vivir en la casa del Señor toda mi vida,
para disfrutar las bondades del Señor,
y estar continuamente en su presencia. R.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
La bondad del Señor espero ver
en esta misma vida.
Armate de valor y fortaleza
y en el Señor confía. R.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos ustedes, si los injurian por ser cristianos,
porque el Espíritu de Dios descansa en ustedes.
R. Aleluya.
Evangelio
Jesús subraya que sus discípulos deben seguirlo consistente y radicalmente. Deben saber lo que están haciendo. No han de detenerse a mitad de camino, sino que tienen que mirar y marchar hacia adelante. Tienen que tomar el cristianismo en serio.
Presupuestos para ser discípulo
Le seguía una gran multitud. Él se volvió y les dijo:
—Si alguien viene a mí y no me ama más que a su padre y su madre, a su mujer y sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Quien no carga con su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo.
Si uno de ustedes pretende construir una torre, ¿no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?
No suceda que, habiendo echado los cimientos y no pudiendo completarla, todos los que miren se pongan a burlarse de él
diciendo: éste empezó a construir y no puede concluir.
Si un rey va a enfrentarse en batalla contra otro, ¿no se sienta primero a deliberar si podrá resistir con diez mil al que viene a atacarlo con veinte mil?
Si no puede, cuando el otro todavía está lejos, le envía una delegación a pedir la paz.
Lo mismo cualquiera de ustedes: quien no renuncie a sus bienes no puede ser mi discípulo.
Oración de los Fieles
– Por todos los que están buscando a Dios con corazón sincero. Para que puedan encontrarlo y que se comporten con generosidad, como Dios mismo quiere que se comporten, roguemos al Señor.
– Por los que el Señor ha llamado para ministerios especiales de servicio en la Iglesia y en la comunidad. Para que no pongan límites a su generosidad ni a su capacidad de entrega, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros. Para que seamos fieles discípulos de Jesús, Señor nuestro, y resueltamente lo sigamos con gozo, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
En estos dones de pan y vino
nos unimos a tu Hijo
que se entrega por nosotros.
Deseamos vivamente aprender de él
a sentirnos totalmente libres
para entregarnos en servicio generoso
a ti y a tu pueblo
y para buscar sinceramente tu voluntad
en todo lo que hacemos.
Que sepamos seguir a tu Hijo Jesús
en sus tribulaciones y en su gloria
ahora y por los siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
En esta eucaristía nos ha iluminado
con la Palabra y la sabiduría de tu Hijo
y has dado tu conformidad
para que él nos ofreciera su Pan de fortaleza
que nos ayuda a seguirlo sin vacilación.
Cólmanos con la sabiduría y la fuerza de tu Espíritu
para que podamos caminar con Jesús
a través del desierto del sufrimiento y de la cruz,
para llevar vida y alegría
a nuestros hermanos necesitados,
y para darte gloria y alabanza a ti,
Dios y Padre nuestro, por los siglos de los siglos.
Bendición
Hermanos: No nos gustan las cruces, el sufrimiento. Pero queremos a Jesús y él nos quiere y nos dice: “Si me quieres, sígueme, incluso cuando el camino sea escabroso, y cuando nuestra integridad y coherencia como cristianos exija sacrificios. Para que sepamos ser siempre fieles a Jesús, imploremos que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.
