FIESTA DE SANTIAGO EL MAYOR

Ciclo del Leccionario: I,II

Introducción

Santiago se hizo discípulo de Jesús juntamente con su hermano Juan. Él fue, con Santiago y Juan, uno de los apóstoles más cercanos e íntimos de Jesús. Fue testigo de la resurrección de la hija de Jairo, de la transfiguración del Señor y de su agonía en Getsemaní.
Lo apodaron “hijo del trueno” por su celo por el Reino. Propuso una línea dura contra aquellos que no aceptaban el Evangelio. Pero Jesús le dijo que su tarea no sería precisamente destruir sino salvar. Experimentó en sí mismo las consecuencias de esa línea dura cuando murió como mártir, y, por lo tanto, compartiendo con Cristo su copa de sacrificio, tal como el Señor le había predicho.

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesús era igual a ti,
y sin embargo se hizo nuestro Hermano y servidor.
Te pedimos
que su Espíritu esté vivo en nosotros,
como lo estuvo en el apóstol Santiago.
Prepáranos para sentirnos, como tu Hijo,
impotentes y vulnerables,
de tal forma que podamos servirnos humildemente
los unos a los otros,
especialmente cuidando generosamente
de nuestros hermanos más débiles.
Que la gente experimente
qué vigoroso y audaz
has hecho nuestro amor.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de los Fieles

– Para que la actitud fundamental de nuestros líderes cristianos, obispos, sacerdotes, ministros laicos, sea la de un espíritu de disponibilidad y servicio a su pueblo, oremos.
– Para que los que son perseguidos no se desesperen nunca, sino que sigan confiando en el Señor, oremos.
– Para que ninguna dificultad, por grande que sea, retraiga a nuestros misioneros de predicar y proclamar al Señor, oremos.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios, Padre nuestro:
Tu Hijo Jesucristo nos pide beber con él
la copa del servicio sacrificado.
Que Jesús nos llene de ese amor,
el único que nos puede hacer comprender
que ser grande consiste en servir a los demás
y en usar nuestras vidas
para darles a los hermanos
una oportunidad de vivir.
Que no esperemos otra recompensa
sino compartir el destino de Jesús,
nuestro Señor y Salvador
por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesucristo
entregó su vida por sus amigos
y encendió en ellos un fuego
que no se puede extinguir.
Fortalecidos por el Pan de Vida,
la Eucaristía,
ojalá que nosotros imitemos a Santiago,
tu apóstol y mártir,
en su entrega total y perdurable
al Reino de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Nuestra actitud más frecuente en la vida es que queremos que nos sirvan en vez de servir. Es más fácil y agradable. Jesús nos dice que tenemos que aprender a entregarnos generosamente y a servir. Eso nos proporcionará verdadera felicidad. Que el Dios todopoderoso nos dé esa actitud y nos bendiga, el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo.

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