DECIMOSEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
¿SEMILLA QUE PRODUCE FRUTO?
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Señor y Dios nuestro:
Tu Hijo Jesucristo abrió los oídos de los sordos
y dio vista a los ciegos.
Danos la gracia de escuchar
el mensaje de la Buena Nueva,
ponnos en la misma longitud de onda
con la voz de Jesús, y con su silencio;
abre especialmente nuestro corazón
a toda la luz, amor y esperanza
que nos atrae cuando él nos habla.
Danos también valor
para hablar y vivir como creemos,
para que su Palabra tenga éxito en nosotros.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, el Señor,
que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
Primera Lectura
Jeremías pide al pueblo que se arrepienta y que no se aferre a falsas seguridades. Deben volver a Dios bajo el liderazgo de buenos pastores.
Error: Libro o formato no reconocido: Jeremίas 3, 14-17
Salmo Responsorial
R. (cf. 10d) El Señor es nuestro pastor.
Escuchen, pueblos, la palabra del Señor,
y anúncienla aun en las islas más remotas:
“El que dispersó a Israel lo reunirá
y lo cuidará como el pastor a su rebaño”. R.
R. El Señor es nuestro pastor.
Porque el Señor redimió a Jacob
y lo rescató de las manos del poderoso.
Ellos vendrán para aclamarlo al monte Sión
Y correrán hacia los bienes del Señor. R.
R. El Señor es nuestro pastor.
Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando;
se sentirán felices jóvenes y viejos,
porque yo convertiré su tristeza en alegría,
y los llenaré de gozo y aliviaré sus penas. R.
R. El Señor es nuestro pastor.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor
con un corazón bueno y sincero,
y perseveran hasta dar fruto.
R. Aleluya.
Evangelio
Cuando Jesús comenzó a contar la parábola del sembrador, dijo: “Escuchen”. Cuando Mateo la explica y la adapta a su comunidad, nos dice de nuevo: “Oigan”. Tenemos que escuchar la parábola y ver cómo se aplica a nosotros. Tenemos que escuchar también a los signos de nuestro tiempo; cómo la palabra de Cristo se aplica a nuestro tiempo y a nuestro pueblo, para que la palabra sea acogida y dé fruto.
Explicación de la parábola del sembrador
Escuchen entonces la explicación de la parábola del sembrador.
Si uno escucha la palabra del reino y no la entiende, viene el Maligno y le arrebata lo sembrado en su corazón; ése es como lo sembrado junto al camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso es el que escucha la palabra y la recibe enseguida con gozo;
pero no tiene raíz y es inconstante. Llega la tribulación o persecución por causa de la palabra e inmediatamente falla.
Lo sembrado entre espinas es el que escucha la palabra; pero las preocupaciones mundanas y la seducción de la riqueza la ahogan y no da fruto.
Lo sembrado en tierra fértil es el que escucha la palabra y la entiende. Ése da fruto: cien o sesenta o treinta.
Oración de los Fieles
– Para que la Iglesia reflexione constantemente la palabra de Dios y descubra cómo aplicarla eficazmente a la situación del pueblo de Dios en nuestros días, roguemos al Señor.
– Para que percibamos la palabra de Dios como un llamado dirigido personalmente a cada uno de nosotros para responder al amor de Dios, roguemos al Señor.
– Para que todos nosotros meditemos frecuentemente la palabra de Dios, la apreciemos y la tomemos como nuestra guía, roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Traemos ante ti, Señor, este pan,
fruto de la semilla sembrada por el labrador
y a la que tú hiciste crecer.
Que este pan nos traiga la vida
de tu querido Hijo Jesús.
Y que este vino de nuestras cepas
nos comunique esperanza y alegría eternas.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, el Señor.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Hoy la gente tiene hambre
de verdad, autenticidad,
y de un auténtico sentido de la vida.
Abre sus corazones a tu Buena Nueva de Salvación;
llena y unge nuestras palabras balbuceantes
con tu Palabra de Vida
y enséñanos a sembrarla entre ellos
en lenguaje asequible,
especialmente el lenguaje de esperanza y amor
plasmado visiblemente
en nuestra vida y conducta
auténticamente cristianas.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Dios siembra su Palabra entre nosotros. Dejémosla caer en tierra buena y abonada. Dios quiere que continuemos nosotros sembrando su Palabra. Le pedimos que predisponga bien a nuestros hermanos para que sean receptivos a esa misma Palabra. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes.
