DECIMOQUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES

SIGNOS DE SALVACIÓN

Otras Celebraciones para este Día:

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Con mucha frecuencia somos ciegos e insensibles
a las maravillas que tú haces entre nosotros
y al amor que nuestros hermanos nos muestran.
Abre nuestras mentes y corazones
para poder percibir los signos de tu presencia
en el bien que tantos hermanos nos hacen
a nosotros mismos y a los demás.
Danos la gracia de poder percibir también
la presencia de nuestro Señor crucificado
en los afligidos y en los que sufren.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Primera Lectura

Is 7,1-9

 Dios había asegurado a la casa de David que él la protegería. Hoy vamos a escuchar cómo Isaías reprende al rey y al pueblo porque no tienen suficiente confianza en él y porque no se percatan de los signos de la cercanía de Dios.

1

LIBRO DE EMANUEL

Primer aviso a Acaz

Reinaba en Judá Acaz, hijo de Yotán, hijo de Ozías. Rasín, rey de Damasco, y Pécaj, hijo de Romelías, rey de Israel, subieron a Jerusalén para atacarla; pero no lograron conquistarla.

2

Llegó la noticia al heredero de David: –Los sirios acampan en Efraín. Y se agitó su corazón y el del pueblo como se agitan los árboles del bosque con el viento.

3

Entonces el Señor dijo a Isaías: –Ve al encuentro de Acaz, con tu hijo Sear Yasub, hacia el extremo del canal del Estanque de Arriba, junto al camino del campo del Tintorero,

4

y le dirás: ¡Vigilancia y calma! No temas, no te acobardes, ante esos dos cabos de tizones humeantes.

5

Aunque Siria trame tu ruina diciendo:

6

Subamos contra Judá, sitiémosla, abramos brecha en ella y nombraremos en ella rey al hijo de Tabeel.

7

Así dice el Señor: No se cumplirá ni sucederá:

8

Damasco es capital de Siria, y Rasín, capitán de Damasco; dentro de sesenta y cinco años, Efraín, destruido, dejará de ser pueblo.

9

Samaría es capital de Efraín, y el hijo de Romelías, capitán de Samaría. Si ustedes no creen, no subsistirán.

Salmo Responsorial

Salmo 47, 2-3a. 3b-4. 5-6. 7-8

R. (9d) Dios es nuestro defensor.
Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios.
Su monte santo, altura hermosa,
es la alegría de toda la tierra.
R. Dios es nuestro defensor.
El monte Sión, en extremo norte,
es la ciudad del rey supremo.
Entre sus baluartes ha surgido Dios
como una fortaleza inexpugnable.
R. Dios es nuestro defensor.
Los reyes se aliaron
para atacarla juntos;
pero al verla, quedaron aterrados
y huyeron despavoridos.
R. Dios es nuestro defensor.
Allí los invadió el pánico
y dolores como de parto;
como un viento del desierto,
que destroza las naves de Tarsis.
R. Dios es nuestro defensor.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr Salmo 94, 8

R. Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
"No endurezcan su corazón".
R. Aleluya.

Evangelio

Mt 11,20-24

 Los pobres y los oprimidos están con frecuencia más abiertos a la Salvación que muchos autosatisfechos y sofisticados habitantes de la ciudad; éstos últimos son frecuentemente en la Biblia la imagen de la gente corrompida, también entre los judíos. Más individualistas, no logran formar fácilmente una comunidad de Salvación. En el barullo y bullicio de una vida demasiado ajetreada, no pueden percibir los signos de la presencia de Dios.

20

Recrimina a las ciudades de Galilea

Entonces se puso a recriminar a las ciudades donde había realizado la mayoría de sus milagros, porque no se habían arrepentido:

21

—¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubiesen hecho en Tiro y Sidón, hace tiempo habrían hecho penitencia vistiéndose humildemente y cubriéndose con ceniza.

22

Pues yo les digo que el día del juicio será más llevadero para Tiro y Sidón que para ustedes.

23

Y tú, Cafarnaún, ¿pretendes encumbrarte hasta el cielo? Pues caerás hasta el abismo. Porque si los milagros que se han realizado en ti se hubiesen hecho en Sodoma, esa ciudad todavía existiría.

24

Yo les digo que el día del juicio será más liviano para Sodoma que para ti.

Oración de los Fieles

– Por los hombres y mujeres que tienen empleos precarios, denigrantes y deprimentes. Para que tengan nuestro respeto y nuestra promoción. Roguemos al Señor.
– Por todos los hijos de Dios por las salvadoras aguas del Bautismo. Para que permanezcamos fieles a nuestras promesas y compromisos bautismales. Roguemos al Señor.
– Por todos los que ven las obras buenas realizadas por creyentes cristianos, para que puedan descubrir a través de ellas a Jesús, el Señor, y acogerlo en su corazón. Roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Que ese pan y vino que ahora te presentamos
sean para nosotros claros signos
de cómo tú te haces cercano a nosotros
en Jesucristo, tu Hijo.
Danos una fe bien aguda para descubrir
el amor que constantemente nos muestras en él
y para responderle con ilusión,
con acciones de compasión y servicio
en favor de los que tienen necesidad de nosotros.
Concédenoslo por Cristo nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Concédenos una actitud abierta
que nos permita percatarnos
de cómo tú cuidas de nosotros
y cómo estás cerca
en la vida de cada día.
Ayúdanos a responder
a tu cuidado cariñoso,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Arrepintámonos. Si somos de mente abierta, seguramente notaremos que hay muchas cosas en nosotros que no nos gustan y que desearíamos cambiar. Busquemos ser perfectos, como nuestro Padre celestial es perfecto, con la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

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