Correr los mojones significa apropiarse de lo ajeno (10). Dios se vale de la fuerza del invasor asirio para castigar a Efraín (Israel), destruyéndolo como la polilla destruye la ropa, y a Judá, como la carcoma (12). El último rey de Israel, llamado Oseas, al igual que el profeta, logró una alianza con Tiglat-Pileser III de Asiria, a quien tuvo que pagar un tributo muy alto. Los asirios no venían a solucionar los problemas del pueblo sino a subyugarlo. La decisión del rey Oseas de no pagar más tributo provocó la destrucción inmediata y brutal del reino del Norte en el año 721 a.C. Solo subsistió el reino del sur, Judá.
