Dios se le aparece a Jacob en sueños, una forma común de comunicación divina en la Biblia. La aparición divina, o teofanía, tiene por objeto ratificar en Jacob las promesas divinas hechas a Abrahán e Isaac. Los redactores del Génesis tienen un interés particular en establecer esta teofanía precisamente aquí, en Betel, lugar muy significativo para el reino del norte, así como Berseba, Siquén y Hebrón lo son en el ciclo de Abrahán y, por tanto, para el reino del sur.
