El profeta como centinela.

El profeta del Dios verdadero, como hombre de la Palabra, tiene una enorme responsabilidad ante el pueblo: advertir, acompañar, animar y señalar lo que no concuerda con la justicia de Dios. Dos menciones del profeta como centinela, aquí y en Ez 33, introducen dos momentos de su actividad: el primero presenta oráculos de advertencia y condena, y el segundo, un mensaje de esperanza y salvación.

Scroll to Top