No podía quedar inconclusa la historia de Esaú, llamado repetidas veces padre de los edomitas. Se insiste en el parentesco con Israel, pero también se subraya que la herencia de Israel y su descendencia no guardan relación con el territorio cananeo (6-8). El especial interés en recopilar las listas de los descendientes de Esaú, seis en total, transmite la idea de que también Esaú es padre de un gran pueblo y comparte, hasta cierto punto, la bendición y la promesa de su abuelo Abrahán. Por otro lado, se establece cuál es el territorio de los edomitas, territorio que estuvo cerrado a los israelitas cuando regresaban de Egipto (cfr. Nm 20,14-21).
