El tema dominante de este capítulo y del siguiente será la caída de Babilonia, el castigo que recibirá y el retorno de los deportados. Jeremías insistió varias veces en que era mejor someterse a Babilonia, pero nunca dio a entender que esa nación perduraría para siempre; todo lo contrario, de su misma predicación se deduce que también recibiría su castigo (25,1-14).
