Salmos 53:6
¡Véanlos aterrarse sobremanera sin razón para aterrarse! Pues Dios dispersa los huesos del sitiador; tú los derrotas, porque Dios los rechaza.
¡Véanlos aterrarse sobremanera sin razón para aterrarse! Pues Dios dispersa los huesos del sitiador; tú los derrotas, porque Dios los rechaza.
–¿No aprenderán los malhechores que devoran a mi pueblo que devoran el grano de Dios que no han cosechado?
Todos han apostatado a una se han obstinado, no hay uno que obre bien, ni siquiera uno solo.
Dios se asoma desde el cielo hacia los hijos de los hombres, para ver si hay alguno sensato alguien que busque a Dios.
Denuncia de la perversidad universal Piensa el necio: Dios no existe. Se han corrompido y pervertido, no hay quien obre bien.