¡Véanlos aterrarse sobremanera sin razón para aterrarse! Pues Dios dispersa los huesos del sitiador; tú los derrotas, porque Dios los rechaza.
¡Véanlos aterrarse sobremanera sin razón para aterrarse! Pues Dios dispersa los huesos del sitiador; tú los derrotas, porque Dios los rechaza.