Sabiduría 16:16
a los impíos que no querían conocerte los azotaste con tu brazo vigoroso: los perseguían lluvias desconocidas y pedriscos y tormentas implacables, y el fuego los devoró;
a los impíos que no querían conocerte los azotaste con tu brazo vigoroso: los perseguían lluvias desconocidas y pedriscos y tormentas implacables, y el fuego los devoró;
el hombre, en cambio, aunque con su maldad dé muerte, no hace volver el espíritu una vez que se fue, ni libera el alma ya recibida.
Porque tú tienes poder sobre la vida y la muerte, llevas a las puertas del infierno y haces regresar;
Las mordeduras les recordaban tus palabras –y enseguida sanaban– para que no cayeran en profundo olvido y se quedaran sin experimentar tu acción benéfica.
a tus hijos, en cambio, ni los colmillos de culebras venenosas los pudieron, porque acudió a sanarlos tu misericordia.
a ellos los mataron a picaduras alacranes y moscas, sin que hubiera remedio para sus vidas, porque tenían merecido este castigo;
en efecto, el que se volvía hacia él sanaba no en virtud de lo que veía, sino gracias a ti, Salvador de todos.
para que escarmentaran, se les asustó un poco, pero tenían un emblema de salud como recordatorio del mandato de tu ley;