la madre de siete hijos desfallecía exhalando el alma, se le ponía el sol de día y quedaba desconcertada, el resto lo entregaré a la espada enemiga –oráculo del Señor–.
la madre de siete hijos desfallecía exhalando el alma, se le ponía el sol de día y quedaba desconcertada, el resto lo entregaré a la espada enemiga –oráculo del Señor–.