Confesiones de Jeremías:
Crisis vocacional
¡Ay de mí, madre mía,
que me engendraste
hombre de pleitos y controversias
con todo el mundo!
Ni he prestado
ni me han prestado,
y todos me maldicen.
Crisis vocacional
¡Ay de mí, madre mía,
que me engendraste
hombre de pleitos y controversias
con todo el mundo!
Ni he prestado
ni me han prestado,
y todos me maldicen.