DECIMOCUARTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO VIERNES
ENVIADOS SIN SEGURIDAD
Ciclo del Leccionario: II
Introducción
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Con frecuencia sentimos
que nuestra fe es puesta a prueba
en la confusión de nuestro tiempo.
Te pedimos que el Espíritu Santo hable en nosotros
cuando encontremos contradicciones
a causa del Evangelio de tu Hijo.
Qué él sea nuestra fortaleza y nuestra paz
cuando tenemos que vivir
con nuestras incertidumbres e inseguridades
que son parte y herencia de los que creemos en ti.
Permanece con nosotros
cuando la marcha sea dura,
y llévanos contigo a tu casa,
por Jesucristo nuestro Señor.
Primera Lectura
El último capítulo de Oseas es un llamado emocional a la conversión, a un fiel retorno al Señor. Él solamente puede salvar; solamente él es el Señor de la historia y solamente él puede otorgar la felicidad que el Pueblo busca tan frenética y desesperadamente.
Conversión
Conviértete, Israel, al Señor, tu Dios,
que tropezaste en tu culpa.
Preparen su discurso y conviértanse al Señor; díganle: Perdona del todo nuestra culpa; acepta el don que te ofrecemos, el fruto de nuestros labios.
Asiria no nos salvará, no montaremos a caballo; no volveremos a llamar dios nuestro a las obras de nuestras manos; en ti encuentra compasión el huérfano.
Sanaré su infidelidad, los querré sin que lo merezcan, mi cólera ya se ha apartado de ellos.
Seré rocío para Israel: florecerá como azucena y arraigará como álamo;
echará brotes, tendrá el esplendor del olivo y el aroma del Líbano;
volverán a morar a su sombra, revivirán como el trigo, florecerán como la vid, serán famosos como el vino del Líbano.
Efraín, ¿qué tengo yo que ver con las imágenes? Yo contesto y miro. Yo soy abeto frondoso: de mí proceden tus frutos.
Epílogo
Quien sea sabio que lo entienda,
quien sea inteligente
que lo comprenda.
Los caminos del Señor son rectos,
por ellos caminan los justos,
en ellos tropiezan los pecadores.
Salmo Responsorial
Salmo 50, 3-4. 8-9. 12-13. 14 y 17
R. (17b) Abre, Señor, mis labios y te alabaré.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados. R.
R. Abre, Señor, mis labios y te alabaré.
Enséñame, Señor,
La rectitud de corazón que quieres.
Lávame tú, Señor, y purifícame
y quedaré más blanco que la nieve. R.
R. Abre, Señor, mis labios y te alabaré.
Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti
ni retires de mí tu santo espíritu. R.
R. Abre, Señor, mis labios y te alabaré.
Devuélveme tu salvación, que regocija,
y mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios
y cantará mi boca tu alabanza. R.
R. Abre, Señor, mis labios y te alabaré.
Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Cuando venga el Espíritu de verdad,
él les enseñará toda la verdad
y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor.
R. Aleluya.
Evangelio
El evangelio que vamos a escuchar no augura a los discípulos del Señor que todo será para ellos un lecho de rosas… Pero asegura que el que se mantenga firme hasta el final se salvará.
Advertencia de persecuciones
Miren, yo los envío como ovejas en medio de lobos: sean astutos como serpientes y sencillos como palomas.
¡Cuidado con la gente!, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en sus sinagogas.
Los harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen por lo que van a decir;
pues no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.
Un hermano entregará a la muerte a su hermano, un padre a su hijo; se rebelarán hijos contra padres y los matarán.
Serán odiados por todos a causa de mi nombre. Quien resista hasta el final se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, escapen a otra; les aseguro que no habrán recorrido todas las ciudades de Israel antes de que venga el Hijo del Hombre.
Oración de los Fieles
– Por todas las Iglesias e instituciones misioneras, para que sepan proclamar a Cristo no por medio de poder y prestigio sino con humilde servicio. Roguemos al Señor.
– Por los misioneros, para que descubran lo bueno que hay en las mentes y corazones de los misionados y en su cultura, para ennoblecerlo y perfeccionarlo todo en Cristo Jesús. Roguemos al Señor.
– Por todas nuestras iglesias jóvenes, todavía en formación, para que estén profundamente encarnadas y arraigadas en su propio pueblo como comunidades de fe y de amor, que enriquezcan a la Iglesia Universal. Roguemos al Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Jesús, tu hijo, se sentía indefenso
contra los que lo rechazaban;
sin embargo, se confió plenamente a ti
y lo resucitaste de entre los muertos.
Que él se haga presente sobre el altar
en estos signos de pan y vino
y que nos acompañe en el camino hacia ti,
para que podamos permanecer
fieles y perseverantes hasta el fin.
Y de este modo podamos vivir también con él
que es nuestro Señor por los siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
Te damos gracias por alentarnos
a través de la Palabra y del ejemplo
de tu Hijo Jesucristo.
Su Palabra no siempre es cómoda y agradable,
como tampoco lo fue su ejemplo.
Envíanos a anunciar su Evangelio,
sobre todo, por la forma cómo lo vivimos.
Y cuando nuestro ardor se esté enfriando,
recuérdanos que tú eres nuestro Dios
que nos envías y acompañas
por medio del mismo Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Los que hablan en nombre de Dios no deberían preocuparse por lo que han de decir, ya que Cristo nos asegura que el Espíritu Santo hablará por ellos. Que el Señor les bendiga a ustedes, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
