OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES

UNA RECOMPENSA CENTENARIA

Otras Celebraciones para este Día:

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor Dios nuestro,
sostén tu promesa
a los que lo han dejado todo
por tu Reino
y por el Evangelio de Jesucristo, tu Hijo.
Haz que sean hombres y mujeres
pobres en las cosas
que cuentan en esta tierra,
pero ricos con tu amor y tu gracia
y con una riqueza de amigos
a los que puedan llevar
a nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

Salmo Responsorial

Salmo 97, 1. 2-3ab. 3cd-4

R. (2a) Cantemos al Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo,
pues ha hecho maravillas.
Su diestra y su santo brazo
le han dado la victoria.
R. Cantemos al Señor un canto nuevo.
El Señor ha dado a conocer su victoria
Y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios
su amor y su lealtad hacia Israel.
R. Cantemos al Señor un canto nuevo.
La tierra entera ha contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Que todos los pueblos y naciones
aclamen con júbilo al Señor.
R. Cantemos al Señor un canto nuevo.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr Mateo 11, 25

R. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del Reino
a la gente sencilla.
R. Aleluya.

Oración de los Fieles

– Por todos los cristianos, para que seamos generosos en el servicio al Señor y al prójimo, te pedimos.
– Por los que han dedicado su vida al servicio directo de Dios, como sacerdotes, religiosos y religiosas, ministros y laicos, para que vivan plenamente en las manos amorosas del Señor, te pedimos.
– Por todos los cristianos, para que sean personas alegres, que no pierdan la sonrisa, aunque encuentren dificultades, te pedimos.

Oración sobre las Ofrendas
Dios, Padre nuestro,
con el pan y el vino
recordamos al que se entregó
totalmente por los demás,
tu Hijo, Jesucristo.
Todo le fue arrebatado,
excepto la certeza
de que tú estabas con él.
Con él, pues, nos ofrecemos
para pertenecer a ti y a los hermanos
que has puesto en nuestro camino.
Que ninguna prueba nos impida
seguir siendo libres y vivir
en comunión contigo, por Jesucristo,
nuestro Señor.

Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro,
por la fuerza de esta Eucaristía,
ayúdanos a ver y practicar plenamente
lo que significa ser discípulo de Jesús:
que sólo cuando perdonamos
encontramos el perdón;
que nuestra sed se calma
cuando damos de beber al prójimo;
que encontramos consuelo
cuando decimos palabras
que alivian el dolor, que cuando
partimos y compartimos el pan,
encontramos tu alegría que dura
por los siglos de los siglos.

Bendición
Estamos en manos de Dios, un Dios bueno, un Dios misericordioso. Intentamos servirlo bien y encomendarnos a él. Que Dios todopoderoso te bendiga, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

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