20 de Diciembre – Feria privilegiada de Adviento
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
LA VIRGEN MADRE
Oración Colecta
Oh Dios de los pobres y de los humildes:
Te damos gracias hoy por escoger a María
como la Virgen Madre de Jesús, tu Hijo.
Su fe y servicio entusiasta
abrieron el camino hacia tu mundo nuevo.
Disponnos a buscar sinceramente tu voluntad
y a cooperar en tus planes,
para que nosotros también, como María,
ofrezcamos al mundo su Salvador,
Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.
Primera Lectura
El bellísimo texto bíblico de hoy proclama la venida del Mesías prometido. El hijo que habría de nacer de una joven doncella como signo o señal de la Salvación de Israel probablemente se refería, en sentido directo, a un hijo del rey todavía por nacer. Sin embargo la tradición más tardía, y particularmente la comprensión cristiana de ese pasaje, lee en él la profecía mesiánica que plenamente se realizaría en Jesús.
Segundo aviso: el signo de Emanuel
El Señor volvió a hablar a Acaz:
–Pide una señal al Señor, tu Dios; en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.
Respondió Acaz: –No la pido, no quiero tentar al Señor.
Entonces dijo Dios: –Escucha, heredero de David: ¿No les basta cansar a los hombres, que cansan incluso a mi Dios?
Por eso el Señor mismo les dará una señal: Miren: la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel.
Oración de los Fieles
Te damos gracias, Señor Dios nuestro, porque abrazaste nuestra humanidad y la colmaste de belleza, perfección y sentido. Por eso te decimos: R/¡Te alabamos, Señor!
– Porque tú llenas con tus dones y riquezas nuestras pobrezas, te decimos.
– Porque nos diste a María, tu Madre y nuestra Madre, para movernos, como ella, a aceptar y creer profundamente en tu Palabra, te decimos.
– Porque tu Santo Espíritu despierta en nosotros grandes aspiraciones de bondad y de servicio, para que sepamos llevar a mucha gente más cerca de Jesús, te decimos.
Oración sobre las Ofrendas
Dios de misericordia y amor,
por el poder del Espíritu Santo
tu Hijo se hizo hombre
y nació de la Virgen María.
Por el poder de este mismo Espíritu,
deja que tu Hijo venga a nosotros
ahora, en esta eucaristía,
en estos signos de pan y vino
Y reúnenos a todos juntos en tu amor,
para que lleguemos a ser para el mundo de hoy
la presencia viva y el mensaje saludable
de Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor, Dios todopoderoso:
Tú dirigiste tu palabra a la Virgen María
y ella la aceptó prontamente con fe.
Tú le entregaste a tu Hijo
y ella lo dio generosamente a toda la humanidad.
Que la Buena Noticia que nos has proclamado hoy
mueva nuestros corazones,
para que podamos compartirla con todos
como mensaje liberador.
Que el Pan de Vida que ahora hemos comido
nos haga uno, gracias a la vida que nos das
con Jesucristo nuestro Señor.
Bendición
Hermanos: Dios guarda fielmente sus promesas. Él es cariñoso y digno de confianza. ¿Guardamos también nosotros nuestras promesas? Que ojalá nos volvamos dignos de confianza por la gracia del Señor. Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y los acompañe siempre.
