SANTO DOMINGO
Sacerdote
Ciclo del Leccionario: I,II
Introducción
Domingo de Guzmán recibió intensa formación moral y cultural desde muy pequeño. Estudió Artes (Humanidades y Filosofía) y Teología. En 1191, concluida su carrera, vendió sus libros para aliviar a los pobres del hambre que asolaba Castilla y fue ordenado sacerdote. Por su exquisita formación, el Papa Inocencio III lo envió a contrarrestar la herejía de los albigenses y también fue embajador eclesiástico. Los viajes que conllevó esa función lo encontraron definitivamente con su vocación misionera. Y fue a partir de su anhelo de convertir a los cátaros herejes al catolicismo que fundó la Orden de Predicadores. Los frailes fundadores se propusieron mayor fidelidad al Evangelio que la que demostraban muchos ministros de su época y compartir la pobreza de los pobres para llevarlos a Cristo con oración y catequesis.
Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
Te damos gracias hoy
por el ejemplo de Santo Domingo de Guzmán,
que estudió y oró para leer los signos de los tiempos
y entender tus planes
en orden a servir mejor a los pobres.
Ayúdanos a comprender tu Plan de Salvación
y conseguir la fuerza para desarrollarlo,
como el mismo Santo Domingo,
encontrándote a ti profunda y frecuentemente en oración.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración de los Fieles
Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro,
te presentamos pan y vino,
fruto del trabajo del hombre
y tú los cambias con el poder del Espíritu
en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Haz siempre fructíferos nuestros esfuerzos
por la fuerza de tu gracia,
para que realices grandes obras en nosotros,
como las hiciste en Santo Domingo,
para la Salvación del mundo
y para gloria de tu nombre.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor Dios nuestro:
La Buena Nueva de tu Hijo
puede cambiar el mundo entero.
Te pedimos hoy
aquella fe profunda en el Evangelio
que experimentó en su vida Santo Domingo.
Con esta fe y con tu gracia
podemos hacer creíble el Evangelio
a la gente de nuestro tiempo.
Haznos humildes mensajeros
de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.
