FIESTA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Otras Celebraciones para este Día:

Introducción

SÁBADO POSTERIOR E INMEDIATO A LA SOLEMNIDAD DEL CORAZÓN DE JESÚS

Nota: Los que tienen el Sacramentario y Leccionario especial de las celebraciones de Misas de la Bienaventurada Virgen María encontrarán allí otras lecturas, oraciones especiales y un Prefacio propio para esta celebración.

Introducción del Celebrante
La celebración en honor del Inmaculado Corazón de María está vinculada muy de cerca a la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, celebrada el día anterior, ayer. No es así por mera casualidad. Cuando honramos al Sagrado Corazón de Jesús celebramos claramente el gran amor de nuestro Señor, mostrado al morir por nosotros en la cruz, y que sigue mostrándonos día a día. María vivía íntimamente unida a su Hijo; no solamente porque era su madre sino porque ella amaba y ama a todos y cada uno por los que su Hijo vivió, murió y resucitó de entre los muertos. Su Corazón es suficientemente ancho como para incluirnos a todos nosotros en su amor. Ella está con nosotros, en nuestras penas y alegrías.

Oración Colecta
Señor Dios nuestro:
te damos gracias por el amor
con que colmaste el Corazón de María,
la Madre de tu Hijo y también Madre nuestra.
Por tu gran bondad nos la has dado a nosotros
para que abramos nuestros corazones
a tu palabra y a tu amor,
de forma que podamos buscar siempre tu voluntad
en todo lo que proyectamos y hacemos.
Que ella también toque nuestros corazones
y los haga sensibles a las necesidades de los hermanos,
en sus tristezas y preocupaciones.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
R/ Amén.

Oración de los Fieles

Alcemos nuestros corazones en oración a Dios nuestro Padre, y pidámosle que inflame este nuestro mundo y nuestras comunidades con el calor de su amor. Responderemos a cada petición: R/ Señor, escucha con bondad a tu pueblo.

– Por la Iglesia de Jesucristo, que es una comunidad de hombres y mujeres frágiles y débiles, para que el poder de la bondad de Dios se haga visible y palpable en nuestro mutuo amor, roguemos al Señor.
– Por el mundo en que vivimos, con todas sus necesidades, para que María vigile maternalmente sobre él, interceda por él y nos guarde a todos como hermanos en su amor. Que no permita que luchemos unos contra otros; que no nos hagamos sufrir entre hermanos, roguemos al Señor.
– Por la gente que tiene empleos y trabajos de bajo nivel, como los de María y José en Nazaret, para que aprendan de la humilde María y de su esposo José que Dios valora altamente todo trabajo realizado con amor, roguemos al Señor.
– Por todos los misioneros, para que como María, nuestra querida Madre, ofrezcan a Cristo al mundo; y que tengan un corazón grande para amar a todos sin excluir a nadie, pero más especialmente a los más pobres, débiles y necesitados, roguemos al Señor.
– Por todos nosotros, reunidos aquí como hermanos en la fiesta del Corazón de nuestra Madre, para que nuestra fe produzca en nosotros, como en María, frutos de auténtico amor para con todos, roguemos al Señor.

Oh Dios bondadoso: Esto es lo que hoy confiadamente te pedimos. Que María enriquezca nuestra oración con la suya para obtener todos los dones espirituales, por Cristo nuestro Señor.
R/ Amén.

Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios generoso y misericordioso:
Estamos seguros de que aceptas nuestras súplicas,
de todo corazón,
cuando la paz reina entre nosotros
y cuando nos esforzamos lo mejor que podemos
por unirnos en un solo corazón y una sola alma.
Por intercesión del Corazón de María,
ayúdanos en nuestros endebles esfuerzos.
Con ella te ofrecemos todo honor y gloria,
por Jesucristo nuestro Señor.
R/ Amén.

Prefacio
El Inmaculado Corazón de María (ICEL)
El Corazón de María es el corazón de una mujer que vive según la Nueva Ley

Padre, Dios todopoderoso y eterno:
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar
por Jesucristo, nuestro Señor.

Tú diste a la Bienaventurada Virgen María
un corazón sabio y obediente,
para poder cumplir a la perfección tu voluntad;
le diste un corazón nuevo y amable
en el que tú bien te complacías
y en el que inscribiste la ley de la Nueva Alianza.

Le diste un puro e indiviso corazón,
para que fuera digna de ser la Virgen Madre de tu Hijo
y de regocijarse viéndote para siempre.
Le diste un corazón firme y vigilante
para que pudiera aguantar sin miedo la espada de dolor
y esperar en fe la resurrección de su Hijo.

Con toda la compañía de los ángeles,
y unidos a su canto de alegría, el Magnificat,
nosotros también cantamos tus alabanzas
entonando sin cesar:
R/ Santo, santo, santo...

Oración después de la Comunión
Dios Padre amoroso:
En esta tu eucaristía hemos saboreado con gozo
el Pan de Vida y el Vino de alegría
de tu Hijo Jesucristo.
Llénanos con su Espíritu de amor
para que nuestro amor, como el de María,
sea serio y duradero.
Por eso te pedimos que la indiferencia no lo extinga,
ni la riada de la impaciencia o del odio lo barran.
Que arda la llama permanente
que caliente los corazones de todos
y que experimentemos siempre
el fuego ardiente que nos une a ti,
nuestro Dios vivo,
ahora y por los siglos de los siglos. R/ Amén.

Bendición
Hermanos: “Dios ha sido bueno con nosotros y estamos alegres“. Nos ha dado a Jesús, para salvarnos de nuestra incapacidad para amar a Dios y a nuestros prójimos. Nos ha dado también a María para que vele sobre nosotros, se preocupe por nosotros, ruegue con y por nosotros. Sí, María se preocupa por nosotros. ¿No podría ser acaso nuestra mejor acción de gracias el aprender a cuidarnos unos a otros, y de ofrecerles todo el servicio que podamos? Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. R/ Amén.

Scroll to Top