TRIGESIMO PRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO MARTES

CRISTO SE VACIÓ DE SÍ

Ciclo del Leccionario: II

Introducción

Oración Colecta
Señor, Dios todopoderoso:
Con frecuencia queremos ser nuestros propios dioses;
queremos decidir por nosotros mismos
lo que queremos ser y lo que es justo o equivocado.
Gracias, Padre, por enviarnos a tu Hijo,
que, siendo Dios, quiso hacerse humano,
para servir a la gente, para sufrir por la gente,
para librar a la gente de su soberbia y autosuficiencia.
Gracias por subvertir nuestros valores humanos
y por ofrecernos la promesa de que nos resucitarás con Jesús
y de que le aclamaremos como a nuestro Señor y Salvador
para darte a ti gloria y alabanza
por los siglos de los siglos.

Primera Lectura

Filipenses 2, 5-11

Oímos hoy en la Primera Lectura dos estrofas de un bello himno a Cristo. Con palabras escuetas y concisas, este himno sintetiza a Cristo y su misión: siendo de condición divina, asume la humilde condición de un esclavo, de un servidor, que se humilló a sí mismo hasta la muerte y muerte de cruz constituyéndose en nuestro modelo a seguir.

5

Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús,

6

quien, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de ser igual a Dios;

7

sino que se vació de sí y tomó la condición de esclavo, haciéndose semejante a los hombres. Y mostrándose en figura humana

8

se humilló, se hizo obediente hasta la muerte, y una muerte en cruz.

9

Por eso Dios lo exaltó y le concedió un nombre superior a todo nombre,

10

para que, ante el nombre de Jesús, toda rodilla se doble, en el cielo, la tierra y el abismo;

11

y toda lengua confiese: ¡Jesucristo es Señor!, para gloria de Dios Padre.

Salmo Responsorial

Salmo 21, 26b-27. 28-30ab. 30c. 31-32

R. (26a) Alabemos juntos al Señor.
Le cumpliré mis promesas al Señor
delante de sus fieles.
Los pobres comerán hasta saciarse
y alabarán al Señor los que lo buscan:
su corazón ha de vivir para siempre. R.
R. Alabemos juntos al Señor.
Recordarán al Señor y volverán a él
desde los ultimos lugares del mundo;
en su presencia se postrarán
todas las familias de los pueblos. R.
R. Alabemos juntos al Señor.
Porque del Señor es rey,
él gobierna a los pueblos.
y sólo ante él se postrarán
todos los que mueren. R.
R. Alabemos juntos al Señor.
Mi descendencia lo servirá
y le contará a la siguiente generación,
al pueblo que ha de nacer,
la justicia del Señor
y todo lo que él ha hecho. R.
R. Alabemos juntos al Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Mateo 11, 28

R. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados
y agobiados por la carga,
y yo les daré alivio, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio

Lucas 14, 15-24

Abrimos nuestros corazones y nuestros hogares a los pobres, los abandonados, los que no tienen ni nombre ni fama. Así vamos construyendo el Reino de Dios.

15

El banquete de bodas 

Uno de los invitados, al oírlo, dijo:

—¡Dichoso el que se siente al banquete del reino de Dios!

16

Jesús le contestó:

—Un hombre daba un gran banquete, al que invitó a muchos.

17

Hacia la hora del banquete envió a su sirviente a decir a los invitados: Vengan, ya todo está preparado.

18

Pero todos, uno tras otro se fueron disculpando. El primero dijo: He comprado un terreno y tengo que ir a examinarlo; te ruego me disculpes.

19

El segundo dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos; te ruego me disculpes.

20

El tercero dijo: Me acabo de casar y no puedo ir.

21

El sirviente volvió a informar al dueño de casa. Éste, irritado, dijo al sirviente: Sal rápido a las plazas y calles de la ciudad y trae aquí a pobres, mancos, ciegos y cojos.

22

Regresó el sirviente y le dijo: Señor, se ha hecho lo que ordenabas y todavía sobra lugar.

23

El señor dijo al sirviente: Ve a los caminos y veredas y oblígalos a entrar hasta que se llene la casa.

24

Porque les digo que ninguno de aquellos invitados probará mi banquete.

Oración de los Fieles

– Para que la Iglesia, nuevo Pueblo de Dios, y sus pastores, no busquen impresionar al mundo con esplendor y poder exterior, sino que sean humildes siervos del Señor, roguemos al Señor.
– Para que aprendamos de Cristo a abandonar nuestra vida egoísta y dedicarnos a servir a los otros, roguemos al Señor.
– Para que, al ayudar a los pobres, no nos jactemos ni presumamos vanidosamente del bien que hagamos, sino que intentemos sinceramente mejorar su condición sin jamás humillarlos, roguemos al Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor Dios nuestro:
Tu Hijo Jesús aparece aquí entre nosotros
en los signos, humildes y cotidianos,
de un trozo de pan y un poco de vino.
Ya que por vanidad estamos llenos de nosotros mismos,
queremos que él suscite en nosotros el valor
de sabernos vaciar de nuestras fatuas pretensiones.
Enséñanos a llegar a ser, como él,
humildes servidores los unos de los otros
y también siervos tuyos, Dios y Padre nuestro,
que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Oración después de la Comunión
Oh Dios y Padre nuestro:
En esta eucaristía tú nos permites disfrutar
de la presencia salvadora de Aquel
que, siendo Dios, fue totalmente humano
en medio de gente como nosotros:
tu Hijo Jesucristo.
Te pedimos que, por él, comprendamos
que ser auténticamente humano significa
decir sí a la vida, con sus alegrías
y también con sus cruces;
vivir generosamente para los otros,
e incluso aceptar serenamente la muerte
como la puerta a la eterna alegría
que has preparado para nosotros,
por medio de Jesucristo nuestro Señor.

Bendición
Hermanos: Recordemos lo que San Pablo nos ha proclamado hoy: Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús. Él se vació de sí y se humilló, aceptando incluso la muerte en la cruz. Por eso Dios lo exaltó. Que Dios todopoderoso los bendiga a ustedes, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Scroll to Top